Acceso pavimentado al área industrial, una deuda pendiente desde su creación

Cada vez que llueve se dificulta el tránsito de camiones porque la calle es de broza y los vehículos pesados no pueden traccionar.


 

“Muchos proveedores no quieren entrar” dice resignado uno de los emprendedores del área industrial mientras observa el panorama que se repite en el acceso al área industrial desde que comenzó a funcionar como tal.

Cuando los temporales se extienden la calle de acceso se convierte en una limitante que interfiere en la provisión de insumos o en la entrega de las manufacturas y obliga a recurrir a la ayuda de un tractor o la asistencia de la pala mecánica del municipio.

Quizá el problema sea una derivación de la falta de un debate profundo y amplio sobre la viabilidad del área industrial en esa zona de la ciudad, su cercanía y, por eso, la imposibilidad de crecer del modo en que lo pueden hacer otras ciudades que han proyectado y legislado el funcionamiento de sus asentamientos industriales.

El área industrial comenzó a figurar en la legislación municipal en el año 2003, durante la intendencia de Fabio Larrosa y desde ese tiempo a esta parte se anotan dos grandes hitos, la provisión de gas natural y la repotenciación del suministro eléctrico. El resto de las mejoras son, más que nada y salvo acciones muy esporádicas del estado, esfuerzos individuales de los privados.

En los casi 16 años de vida del área industrial no se ha visualizado una política de estado, es decir, acciones sostenidas y consensuadas con los privados, en favor de potenciar el trabajo de los emprendedores.

Contar con un acceso pavimentado, que seguramente los empresarios radicados estarían dispuestos a pagar, o haber dispuesto de una línea telefónica fija, ahora ya no tan indispensable, harían de Larroque un punto más atractivo para que otros se animen a invertir y para los que están, se expandan.

Quizá haya que evaluar la aptitud de la colectora por la que ingresan el tránsito al área y en todo caso ensancharla para cumplir con lo exigible por los organismos encargados de homologar a los parques industriales y después si colocarle hormigón o asfalto. Pero hay que dar ese paso.

Apoyar a los que dan mano de obra y que sostienen con sus tributos al estado, es clave en el desarrollo de la comunidad.