Aparecieron caracoles africanos gigantes en la Argentina y son peligrosos


 

Desde el Senasa emitieron una alerta tras detectar la presencia del caracol gigante africano (Achatina fulica). 

Muchas veces ayudadas por los seres humanos, algunas especies logran pasar de un continente a otro y generan desastres ecológicos difíciles de revertir, como fue el caso de los castores en Tierra del Fuego o de la trucha arcoíris en los lagos de la Patagonia.

Ahora, profesionales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) emitieron una alerta tras detectar la presencia de una peligrosa nueva especie invasora: el caracol gigante africano (Achatina fulica).


Considerado como una de las 100 plagas agrícolas más perjudiciales del mundo, según el mismo organismo, el caracol africano puede ocasionar daños sobre la agricultura y la fauna de caracoles nativos, además de transmitir parásitos perjudiciales para las personas.

 

El caracol africano podría transmitir parásitos perjudiciales para la salud de las personas Fuente: Archivo – Crédito: Senasa

El nuevo hallazgo de caracoles gigantes ocurrió en el km 9 de la calle San Luis, en la ciudad de Eldorado, Misiones, tras la denuncia de un vecino. Los técnicos del organismo capturaron 15 ejemplares de este molusco terrestre con el objetivo de prevenir su dispersión, según informaron en el sitio oficial del Estado Nacional.

De acuerdo con los especialistas, la primera aparición de un caracol africano ocurrió en la misma provincia, en este caso en Puerto Iguazú, en diciembre de 2010. Años más tarde, en 2019, también se reportó su presencia en el municipio misionero de Wanda.


Un plaga que podría transmitir enfermedades
Desde el Senasa consignaron que el caracol gigante africano es considerado una plaga por su capacidad de reproducción, ya que no tiene predadores naturales, y porque puede llegar a producir graves daños en ecosistemas y cultivos tropicales. Además, pueden transmitir enfermedades al ser humano.

«Este tipo de caracol puede ser portador de nematodos (parásitos) que son perjudiciales para la salud humana. Por eso se recomienda no tocarlos y manipularlos con precaución. Desde el punto de vista del medio ambiente también son muy nocivos porque debido a su velocidad de reproducción y su falta de predadores naturales pueden constituirse en una plaga en muy poco tiempo. Y como tienen un crecimiento muy rápido y comen cualquier cosa pueden constituirse en un peligro para los cultivos», explicó Emilio Rey, del Senasa.

 

El caracol gigante africano puede llegar a producir graves daños en ecosistemas y cultivos tropicales Fuente: Archivo – Crédito: Senasa  

 

¿Qué hacer si encontrás un caracol africano gigante?
No tocarlo.
Evitar el contacto con la baba del caracol, especialmente con ojos, nariz y boca.
Lavar con agua potable las verduras.
Si toco el caracol, lavar inmediatamente las manos.
No comer caracoles.
No utilizarlos como carnada, mascota o adorno.
No utilizar venenos contra el caracol..
En caso de ser necesario, tomar los caracoles con guantes impermeables, colocarlos en una bolsa, aplastarlos y enterrarlos. Los guantes también deben ser enterrados o quemados
No permitir que los niños participen de la captura de los caracoles.
No trasladar caracoles hacia otras zonas.

Denuncias al teléfono gratuito del Senasa: 0800-999-2386

Fuente: La Nación