Con la naranja en pausa: Actualidad y proyectos de Juanfri Bofelli


Juan Francisco Boffelli, actual jugador de Zaninetti e hijo de una larroquense, dialogó con el sitio especializado en básquet «Doble y Falta» acerca de su presente, de las experiencias en la segunda y tercera división del básquet, sobre su forma de juego, entre otros temas. «Uno va madurando y creciendo como jugador y persona», aseguró.

 

 

El oriundo de Concepción del Uruguay, Juan Francisco Boffelli, habló sobre varias cuestiones con Doble y Falta. En principio, contó como esta llevando la situación actual: «Por suerte tengo la posibilidad de estar en casa cumpliendo con la cuarentena, cuando hay muchas personas que todavía tienen que salir a trabajar y traer la comida del día a casa, en el mejor de los casos. Creo que desde la gratitud de lo más simple, se puede hacer este tiempo más llevadero».

Con el impedimento de poder jugar al básquet, ocupa gran parte de su tiempo en alternativas más que productivas. «La facultad la sigo cursando de forma virtual y a la vez, empecé dos emprendimientos con amigos. El primero es un grupo de entrenamiento, que se llama ‘Pulgar Arriba’, que desde ya invito a los que quieran sumarse. Y el segundo es en una radio, un programa los domingos que se llama ‘Dominguera Radio’. La verdad es que surgió de la plena cuarentena y estamos muy contentos, es algo nuevo para nosotros y nos mantiene muy ocupados, además de que creció rápidamente entre amigos y conocidos».


A principios de este año, volvió a formar parte de Zaninetti, club en donde se formó y dio sus primeros pasos. Respecto a ello, manifestó: «El retorno fue un gran cambio en mi vida. Más allá de los resultados y de una lesión bastante tonta que me pasó a las dos semanas de llegar y me condicionó todo el torneo. Me abrí el dedo gordo del pie, y sin recuperarme totalmente, jugué ante Unión de Crespo el partido para clasificar, donde me pisaron de vuelta y se abrió por segunda vez. Me dejó afuera de los entrenamientos e incluso del partido de ida contra Racing. Para el segundo volví entre algodones». Más allá de las lesiones, destacó las sensaciones que le trajo la vuelta: «Me quedo con el grupo que es una maravilla y toda la gente que quiero tanto. Es un lugar muy especial para mí».

Juanfri, como lo conocen, en el 2018 se fue del Amarillo para disputar la Liga Argentina y jugar en Parque Sur. A mediados de ese mismo año, volvió a cambiar de camiseta, esta vez por la de Regatas, club que milita en el Torneo Federal de Básquet. Consultado por las diferencias más notorias entre ambas divisiones, indicó: «Primero, las cargas de entrenamiento. Me parece que el TFB es mucho más intenso debido a la competencia una sola vez por semana y que todos los partidos los preparas una semana esperando al rival del viernes. Además de que entre un partido y otro los días se hacen eternos, a diferencia de la Liga Argentina. No estoy descubriendo nada nuevo, pero es un dato que distingue mucho una liga de otra.

También creo que es un torneo con un nivel mucho más parejo entre equipos, donde se puede encontrar que el puntero pierde contra el último y las localías son fuertes, hay más sorpresas que en la Liga Argentina». En ese mismo ámbito, subrayó su punto de vista acerca de lo que será la reanudación de las actividades, «Creo que post cuarentena, va a ser más positivo el formato de La Liga por la cantidad de partidos, y que vamos a estar todos locos por volver a jugar un rato».


Luego, hizo hincapié en lo que fue su paso en el Celeste de su ciudad natal. Afirmó que los aprendizajes fueron muchos y además recalcó: «A esta edad donde uno va madurando y creciendo como jugador y persona, es clave el grupo adonde te encontras y la gente que te rodea». Respecto al balance de la estadía dijo: «Me llevo lo positivo de la experiencia y las buenas relaciones. Capaz no terminó cómo lo esperábamos deportivamente, pero siempre recibí apoyo del cuerpo técnico y del club, que como institución es un ejemplo. Ojalá puedan todos los clubes desarrollarse y por ahí tomar como ejemplo muchas cuestiones para crecer, o la forma en la que trabajan, más allá de las diferencias y contextos».

En un equipo, lo deportivo siempre va acompañado de lo humano, y en ese sentido manifestó: «Del grupo, de las dos temporadas, también me quedo con lo mejor. Fueron dos grupos distintos entre sí, pero a la vez los dos tuvieron sus cosas buenas como las debilidades. Creo que todavía como persona me cuesta encontrarme plenamente con grupos unidos por un fin deportivo y económico, pero es parte del trabajo y uno al crecer tiene que entender que las cosas son así, son trabajadores profesionales ya adaptados al cambio de grupo constante, por eso no es tan fácil formar una relación personal, sin embargo me llevo amistades muy valiosas».

Los buenos rendimientos, le permitieron al alero la oportunidad de disputar el Campeonato Argentino de Mayores, en el año 2019, donde la selección entrerriana fue eliminada en Cuartos de Final. Sobre eso, declaró: «Fue una muy buena chance que surgió de forma un poco imprevista, y que resultó una tremenda experiencia. El grupo que se formó fue tremendo, la pasamos muy bien desde el primer día y eso le dio un plus al equipo. Sin embargo, pareciera que nos faltó un ajuste en el juego como equipo para poder haber terminado más arriba».

A la hora de definirse como jugador, Juan Francisco Boffelli detalló: «Soy un jugador en crecimiento con muchos altibajos. Tal vez encontrar una regularidad me ayude a afianzarme en un nivel más alto. Por ahora he tenido muy buenas rachas y partidos altos, pero también momentos en los que no me encontré con mi juego. Lo que puedo brindar a un equipo siempre es la cuestión defensiva, por ahí lo otro viene más solo con el transcurso del juego. Y me gusta mucho el juego de uno contra uno».

Para cerrar, pensó en el futuro y lo que podría ser de su vida. En lo personal, expuso: «Este año podría y quiero recibirme como Profesor Universitario de Educación Física, para cerrar el cuarto año de la carrera. Después tengo varias dudas de que me gustaría continuar para especializarme dentro de mi profesión u otra nueva, pero eso será más delante». También recordó a sus abuelos, a quienes asegura «extrañarlos mucho» y espera saludar pronto. Mientras que en su carrera de basquetbolista, las dudas invaden el panorama: «Dentro del básquet, no tengo ninguna idea ni apuro por todo este marco novedoso de la pandemia mundial. Sin embargo, estoy abierto a la mejor posibilidad que se me presente para la vuelta».