Conciencia social y decisiones en equipo, las claves en la gestión exitosa de la Cooperativa de Agua Potable

Este sábado se celebra el día del cooperativismo, una ocasión para saber más del funcionamiento de la entidad cooperativa de más antigüedad en Larroque. César Fiorotto, explicó cómo, en tiempos de economía complicada y suba de costos, logran mantener el servicio, ampliar la red y proyectar mejoras.

 

 

Uno de los principales insumos de la cooperativa de Agua Potable de Larroque es la electricidad y como todos sabemos el impacto que el aumento de tarifas ha provocado en la economía, obliga a adaptarse para seguir prestando el servicio sin resentir la calidad. Ese es al gran desafío del momento que encara y resuelve el grupo de personas que toma las decisiones dentro de la entidad, cuyo consejo asesor preside Cesar Fiorotto.

Este colaborador con experiencia administrativa comenta que “más allá del fin cooperativo que persigue la institución, es una empresa más en la que se manejan costos, ingresos e inversiones. Se tiene personal en relación de dependencia, se pagan impuestos, pagamos IVA, y por una disposición se está exento de ganancia y de algunas retenciones o percepciones de ingresos brutos. Si no se llevará como una empresa no sería viable porque hoy en día tenés que manejar los números “muy finitos” para que las cuentas te cierren, poder brindar el servicio y para que esto siga siendo viable y de calidad”

Fiorotto explicó que “la cooperativa está conformada por un consejo de administración, que está integrado por seis consejeros que tienen voz y voto, dentro los cuales se reparten los cargos del presidente, secretario, tesorero y dos vocales con voz y voto. También hay tres vocales que no tienen voz ni voto”. En ese grupo heterogéneo encargado de conducir se debate y se escuchan todas las opiniones en el marco de la reunión mensual donde el gerente, Pedro Cabrera, presenta todo el movimiento del mes y las novedades. “Yo escucho la opinión de todos y sí hay que decidir algo -más allá de que son seis los que deciden- se toma en cuenta la opinión de cada uno” destaca.

En ese organigrama de trabajo es importante la relación con el municipio, por eso el secretario de gobierno de la municipalidad también forma parte del consejo, “por una cuestión reglamentaria” señala Fiorotto y añade: “Es muy útil trabajar así porque se necesita estar en comunicación constante con el estado municipal de modo que de acuerdo a los lineamientos que tenga cada una de las gestiones de gobierno, sí se decide hacer un barrio en tal o cual lugar, la cooperativa tiene que prever la obras para habilitar nuevas redes de agua”.

Coordinar ese trabajo suele prevenir problemas, como cuando se hace una vereda o un cordón cuneta puede ocurrir que alguna pala o la retroexcavadora “se vaya de más” y por ahí se rompen alguna cañería, lo que también genera un costo adicional que tiene esta cooperativa, qué de última terminamos pagando todos los socios con la tarifa. “Son los perjuicios involuntarios que trae el progreso” bromea César.

Como en toda institución que sigue al pie de la letra sus estatutos se presenta un balance anual en la asamblea general, “el último fue hace un par de meses” donde se rinde un balance como el cualquier empresa, con su ingreso gastos e inversiones y con una memoria hecha por el presidente donde se proyectan las estimaciones para el año siguiente” subraya.

El famoso equilibrio fiscal
Esta frase tan de moda en este tiempo, viene a cuenta que en la cooperativa no se gasta más de lo que ingresa. Pero en el contexto de variables económicas tan volátiles, exige estar lúcido para no caer en las cuentas en rojo. Fiorotto comenta del ejemplo de la boleta de luz “que se pagaba $15.000 en invierno y 25.000 en verano y ahora estamos pagando $95.000. “Por eso está la responsabilidad mía y de la gente que está en el consejo de buscar alternativas” expresa. “Nosotros tratamos que nos cierren los números y de tener siempre una reserva para un imprevisto ya que una rotura de un pozo o un cambio de bomba tiene un costo que puede superar los 500.000 pesos y tenés que disponer de ese valor de inmediato, porque la gente debe seguir teniendo el servicio de agua”.

 

Pero no solo se debe atender la coyuntura o la emergencia. “A su vez se debe pensar en las inversiones que tenemos proyectadas y que sí o sí hay que hacerlas por una cuestión de adaptarse y anticiparse a los tiempos” remarca el dirigente. “Tenemos el proyecto para este año, de adquirir un terreno para instalar una nueva bomba y así pasar a tener cuatro extractoras en funcionamiento, para que en el caso que se rompa una, tener más margen. Larroque ha crecido mucho y a veces la presión en la zona de la cuchilla ya no es la misma que la presión acá abajo” reflexionó.

Inistió en que “además hay loteos grandes aprobados por la municipalidad, y futuros barrios como el que se proyecta detrás del barrio San Isidro y se va a precisar llevar el servicio. Por eso estamos previendo eso con los pocos márgenes que nos quedan, porque en realidad -si hablamos de la tarifa- no se ha tocado en lo que va del año”.

“Lo que sí se ha hecho -explica- es modificar el valor del excedente, lo que está por encima de los consumos básicos. Se parte de una tarifa básica en que los 10 metros cúbicos cuestan 201 pesos, y la siguiente escala, entre los 10 metros y los 20 metros cúbicos, 403 pesos. A partir de ahí se empieza a pagar un excedente por metro cúbico, que antes no llegaba a 10 pesos. Vimos que era una cosa injusta y que se debía aumentar. No es por castigar al que más consume, no está mal lavar el auto, tener una pileta o regar las plantas, digo que hay que pagar a un precio que sea algo razonable y más parecido al metro cúbico del básico, aunque sigue estando muy por debajo, 14,66 pesos contra un poco más de 20 pesos del básico”.

“Estamos en un año complicado y seguramente va a ver algún retoque, pero por supuesto muy moderado porque en realidad sabemos de la necesidad la gente. Nosotros vamos a ir manteniendo la mayor consideración posible sin quitar la vista a los gastos que tenemos y las inversiones previstas”.

El socio, ese espacio gris
Es un hecho que el socio que no participa de las asambleas y se interesa poco por el funcionamiento de la cooperativa, A esa afirmación, César Fiorotto la analiza opinando que “yo no sé si es confianza o es dejadéz. Me pasaba a mi antes, cuando yo no participaba de esta institución. Creo que no le interesa. En la asamblea del otro día vinieron 20 o 25 socio y entre nosotros y los consejeros no eramos más de 50 personas. También traslado esto al periodismo, porque creo que no sé si por razones de tiempo o qué, tampoco contamos con ningún periodista y yo creo que son cosas que, como, es de toda la comunidad, no está mal de que cada uno sepa cómo manejan su dinero y cómo se maneja su empresa, porque de última es la empresa de todos”.

Sostuvo la idea al opinar: “me pasaba a mí cuando estaba afuera que no tenía interés en esto y ahora que estoy adentro veo que eso no estaba bien. Las puertas de la cooperativa están siempre abiertas, Luciana, Maxi o Pedro, tienen la facultad y la capacidad de explicar cualquier duda que tengan. Están los estatutos, está el acta asamblea que se pone a consideración del socio para ver en cada mes que tema se trató y cuáles fueron los números.  Está todo para ver , pero lamentablemente la gente, quizá por el día a día que nos lleva que consumamos otra cosa, tiene esa posibilidad y tampoco viene”.

“Yo igualmente estoy contento -afirma Fiorotto- porque desde hace dos años hay una renovación y en este tiempo hemos tratado que la gente viniera y se integró muchas caras nuevas que no estaba acostumbrada a esto. Estamos tratando de “hacer carne esto”, de involucrarse en las cosas de la ciudad, para que como en otras instituciones nos vayamos renovando y no sea siempre la misma gente que está en todas las comisiones”.

 

“Orden y progreso”
“La gente ve a la cooperativa como una empresa ordenada -opina el presidente de la cooperativa- y yo he visto el progreso en estos cinco o seis años. Si uno va a los libros, la cooperativa pasó por un momento de bastante crisis, por temas internos y externos. Creo que se demoró mucho quizás el acompañamiento de la inflación que existía y nos quedamos durante cuatro o cinco años sin tocar las tarifas o las variables de ajuste y llegó un momento en que casi no había plata para pagar a los empleados. Con esto no quiero echar tierra sobre la gestión anterior porque, el que se ha puesto a trabajar acá lo ha hecho con voluntad y con ganas de hacer. A veces las cosas no se dan o a veces el país no te deja”.


La pregunta de siempre

Para Fiorotto, haciéndose eco de lo que suele escucharse, una duda habitual que surge en la gente se basa en el miedo o la inquietud, de si el agua es potable o si el agua está bien. Al respecto indica que “me encontré con un control estricto. La FECAPER te exige una vez por mes a hacer los análisis estándar de agua, acá se hacen cada 15 días en un instituto privado de Gualeguaychú, y a su vez, dos veces al año se hacen controles más profundos como son los de hierro, arsénico y o otros elementos, que en eso, gracias a Dios, estamos en unos parámetros por debajo de lo que podría empezar a ser perjudicial”.

El presidente de la cooperativa agrega que “cuando empezamos esta gestión el año pasado, me di cuenta que no teníamos un profesional local que nos dieron a mano, porque en realidad en esto todos tocamos de oído y veíamos que no teníamos alguien que nos asesore. En eso fue importante la incorporación que ha hecho el municipio de un profesional de bromatología y le pedimos a él que nos diera una mano para hacer unos análisis más profundo. Dante Ronconi, de él se trata, venía de la ANMAT donde trabajaba con otro tipo de parámetros y con esa experiencia nos está ayudando en esto y gracias a Dios todos los análisis nos dan bien”.

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Volviendo sobre lo que recoge de los socios, precisó que la mayoría se alegra de como está la cooperativa, yo la verdad estoy muy conforme cómo se maneja los números, todo es legal, todo en blanco. Incluso, aunque no lo facturamos, emitimos un comprobante por las contribuciones que hacemos todos los meses, que son aportes a las instituciones de la ciudad a través del pago de la boleta de agua o alguna excepción”.

Afirma la idea con algo que recoge de las reuniones con presidentes y miembros de otras entidades. “Yo creo que estamos bien, he ido a reuniones de la FECAPER, a la que asisten representantes de distintas cooperativas de Entre Ríos y la verdad que nos ponen de ejemplo, porque hay muchas cooperativas que incluso tienen alto índice de morosidad, hasta de un 50 %”.

Se sabe que ese índice en Larroque es mucho más bajo y llegado el caso, para que la deuda no se acumule, hasta se admite pagos parciales a cuenta con notas de débito que pasan a la próxima boleta.

 

Avances
Lo positivo de la gestión administrativa, reconocido a nivel provincial, también requiere actualizaciones y trabajo planificado que prevea soluciones a los problemas. Sobre eso, Fiorotto comenta que “lo primero que hicimos fue conseguir un programa informático que le facilite las cosas a los empleados administrativos y estamos trabajando con un profesional a partir del cual se han visto muchos progresos. Hoy podemos saber cuál es el rango de lo que se consume, cuantos socios están comprendidos dentro de la primer escala del básico, del segundo o dentro de los excedente”.

En lo que respecta a las inversiones más fuertes, señaló que “tenemos el proyecto de hacer un pozo nuevo y la posibilidad de sumar un tanque de mayor capacidad, aunque nos han dicho que esto no es necesario todavía”. Entre lo más novedoso, que viene de la mano del incremento la factura de energía eléctrica, Fiorotto comentó de una futura apuesta a las energías renovables. “Nos estamos asesorando para aplicar paneles fotovoltáicos e incorporar un sistema de almacenamiento de energía. De ese modo estaríamos ayudando a la economía de la cooperativa y a la ecología”.

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