Día Mundial del ACV: La forma de detectarlo y cómo se debe actuar


 

Se celebra cada 29 de octubre, con el fin de concientizar a la comunidad acerca de esta patología que repercute en la calidad de vida de las personas y provoca miles de muertes en todo el mundo.

El accidente cerebrovascular (ACV) es una enfermedad provocada por un taponamiento o rotura de una arteria en el cerebro.

Hay dos tipos de ACV, si se produce porque se obstruye una arteria cerebral se denomina “isquémico”. En cambio, cuando se rompe una arteria cerebral y se forma un hematoma en el tejido, se cataloga hemorrágico. Cualquiera sea su tipo, debe tratarse de inmediato para que no queden secuelas. Se calcula que nueve de cada diez personas que lo padecen quedan con alguna discapacidad o daño cerebral.

Al respecto, el médico neurólogo del Hospital Centenario Raul Euler precisó que si bien no hay estadísticas en Gualeguaychú, “según el último trabajo hecho en argentina, habla de la posibilidad de unos 130.000 casos anuales, de los cuales fallecen unos 40.000”.


Asimismo, añadió que “la estadística mundial habla de unos 150 casos anuales por cada 100.000 habitantes, que sería trasladable a Gualeguaychú por su población”. Podría estimarse, que para una población como la de Larroque, -cercana a los 8000 habitantes- podría haber un promedio de entre 10 y 12 casos al año.

Cómo detectarlo
La manera más sencilla de recordar los síntomas de un ACV es a través de “las 5 C”: Caminata, Cabeza, Confusión, Ceguera y Cuerpo.
1- Caminata: Alteración brusca o pérdida del equilibrio.
2- Cabeza: Dolor severo, repentino o persistente.
3- Confusión: Problemas al pensar, hablar o entender.
4- Ceguera: Pérdida repentina de la visión o imagen doble.
5- Cuerpo: Un lado débil o paralizado en la cara, brazo o pierna.


Cómo actuar ante la sospecha de un ACV
Ante la presencia de algunos de los síntomas mencionados, se debe llamar inmediatamente a la urgencia médica (107) para su traslado a un centro hospitalario, dónde se evalará el mejor tratamiento para cada paciente.

Los factores de riesgo
Las principales causas que posibilitan un ACV son la hipertensión arterial, el tabaquismo, la diabetes, el alcohol, el sedentarismo, la obesidad, la migraña y dislipemia (alteración de las concentraciones de lípidos y lipoproteínas en la sangre).


Prevención
Para evitar un ACV, se recomienda conocer la presión arterial y si se padece arritmias, controlar el nivel de colesterol, y en el caso de los diabéticos seguir las indicaciones de su médico.

Además, las acciones cotidianas que reducen la posibilidad de sufrir un ACV son no fumar, hacer ejercicio regularmente, consumir alimentos bajos en sodio y grasas.