Distinguieron a Roberto Romani en el Festival del Chamamé de Federal

La comisión organizadora del Festival Nacional del Chamamé de Federal otorgó al asesor Cultural del gobierno, Roberto Romani, el premio Cachencho de Bronce, distinción que reconoce a quienes realizaron aportes trascendentes a la cultura nacional.

 

El acto, desarrollado en el escenario Ernesto Montiel el pasado sábado, fue presidido por el intendente de Federal, Gerardo Chapino, en nombre de la Comisión Mayor organizadora de la fiesta chamamesera.

Al agradecer el reconocimiento, el licenciado Romani recordó a destacadas personalidades de la provincia y el país que han trabajado para engrandecer la música regional, subrayando el aporte que han materializado “las autoridades y el pueblo de Federal, para mantener bien alta la bandera de la integración regional a través del canto y la danza litoraleña, con un escenario que desde 1976 ha reunido a los exponentes más representativos de la cultura chamamesera”.

Anteriormente habían recibido el Cachencho de Bronce, entre otros, Isaco Abitbol, Roberto Galarza, Raúl Barboza, Mercedes Strikler y el padre Julián Zini.

El premio Cachencho de Bronce es una distinción que reconoce a los hombres y mujeres que han efectuado aportes trascendentes a la cultura nacional, particularmente ligados a las expresiones de la música de la región guaranítica.


¡MUCHAS GRACIAS, FEDERAL! Las palabras de Roberto tras el premio

El sábado 10 de febrero, en el marco del 43 Festival Nacional del Chamamé de Federal, la Comisión Organizadora del encuentro me otorgó el Cachencho de Bronce, reconociendo mis aportes a la cultura nacional.
Quiero en primer término agradecer profundamente el gesto de las autoridades y del pueblo chamamesero. Luego expresarles mi enorme emoción por los instantes compartidos en el Escenario Ernesto Montiel y en la platea del Anfiteatro Francisco Ramírez.

Creo no estar a la altura de los grandes y queridos maestros que habían recibido anteriormente esta distinción, pero igualmente deseo exteriorizar mi felicidad por recibir este premio en nombre de mis mayores, de mis queridos apuntaladores de sueños, y de tanta buena gente que saluda cada mañana al Señor por la vida y la prolongación de la única primavera que nos salva del materialismo y de la tristeza.

Al emprender el camino del regreso, y cuando todavía resonaban en mi corazón sencillo las palabras, los sonidos de la noche estival y los grillos del adiós, encontré muy cerquita de las cuchillas encantadas, el brazo de mi padre, las caricias de mi madre y las nostalgias pueblerinas con los rostros de innumerables amigos que sostenían una guitarra de luz, dispuesta a un concierto de eternidad.

Gracias! Ciudad de Canto y Esperanza. Llevaré, mientras respire el aliento de la entrerrianía , un gesto de sorpresa y gratitud por esta noche estival, tan plena de estrellas vitales; mientras asumo entre los hermanos de patria y de cielo el compromiso de seguir floreciendo en coplas, con raíz y con vuelo, siguiendo la huella de los abuelos dormidos, que siempre nos ayudan a emprender el largo viaje de la esperanza argentina.