Don Alberto, la cabaña de Irazusta que repite premios por su excelencia genética


Matías Marquez, criador de la raza ovina Hampshire Down, obtuvo el Gran Campeón en la edición 127 de la Exposición de la Sociedad Rural de Gualeguaychú. Este año la entidad redujo su actividad a la realización de remates por las limitaciones que impuso la pandemia.

El cabañero radicado en Irazusta analizó la actividad del fin de semana en la que obtuvo dos grandes premios y comentó que «la concurrencia de animales fue buena. Faltaron una o dos cabañas de las que concurren todos los años, el nivel de animal era bueno, debido a la situación que estamos viviendo. No se hizo ni Palermo ni la Nacional, ni tampoco las cabañas de acá concurrieron a otras exposiciones de otras provincias, que no se están haciendo, o qué no se puede viajar. Entonces en todas las cabañas había animales de buena calidad animales que fueron guardados para alguna de las expos portante, entonces se levantó bastante el nivel».

Destacó que «las ventas fue lo que por ahí no fue tan fácil, porque al no tener público, no haber tantas manos, por ahí las ventas fueron a sola oferta, pero algunos animales quedaron sin vender. La mayoría se vendió entre los precios razonables y lo que es el gran campeón y reservado gran campeón se alcanzaron los precios máximos hasta el día de hoy en todas las expo que se vienen desarrollando dentro de la provincia».


Su cosecha
Sobre su participación en la exposición Márquez expresó que «en lo personal tuve la suerte de lograr el campeón de dos dientes y el gran campeón de la raza, así que por suerte es un orgullo y es una inyección de ánimo para seguir trabajando en un año tan difícil». 

 

 

Asimismo indicó que «la actividad nuestra está un poquito limitada, pese a que somos productores agropecuarios y estamos dentro de lo esencial, no nos hemos podido manejar con total libertad porque no es como el ganado de consumo que eso está todo ya el mercado armado y siguió normalmente». 

El tema de la genética dependemos mucho de la exposiciones para mostrar lo que tenemos, no es lo mismo adquirir un animal en una cabaña, que adquirir un gran campeón de una exposición, los valores son difíciles de individualizar cuánto vale cada animal por distinto en la cabaña. La exportación también, tenemos interés de otros países pero no la podemos desarrollar todo eso nos ha frenado y los costos han seguido aumentando».


Lápiz cada vez más fino
Sobre la rentabilidad, opinó que «el alimento balanceado nos ha aumentado mucho este último tiempo y estamos teniendo esa pequeña diferencia, que no es tan pequeña, pero es una diferencia que no podemos actualizar los precios con respecto a la inflación y estamos con precios del año del año pasado y en algunos casos hasta del 2018. 

Eso es algo que que no está preocupando, porque nosotros tenemos que arrancar este año ya con el destete para lo que sale el año que viene y las ventas este año el 50% es todo para alimentación y preparación de los animales que van a salir el año que viene.

Tenemos un poco de miedo de entrar el año que viene medio abajo de lo que precisaremos para para encarar el año. Pero bueno eso es una parte que nosotros como productores no la podemos manejar, eso lo maneja el mercado, es un tema de inflación y nosotros tenemos que seguir haciendo lo que hacemos, seguir trabajando con la genética, cada vez queremos que lo que los animales echen en menor tiempo más cantidad de kilos, manteniendo la calidad, a ese a ese destino vamos y vamos a seguir trabajando».