Dos décadas de scoutismo en Larroque: 20 fogones y una perla 

Hoy se cumplen 20 años del inicio formal del grupo San Isidro Labrador en nuestra ciudad. Norberto Fiorotto, uno de los fundadores y actual dirigente, escribe una reflexiva opinión sobre qué significa este aniversario.

 

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¿Qué significa cumplir 20 años?, muchas cosas, sobre todo si aceptamos que el tiempo es relativo. Una nada en la historia de la humanidad… Un todo en la vida de un perro… El despertar a la vida adulta de una persona… ¿Y para una comunidad?, un cúmulo de sensaciones, recuerdos, sentimientos, acontecimientos, anécdotas, momentos maravillosos y de los otros, compañeros entrañables, personajes inolvidables, logros y fracasos, alegrías indescriptibles y grandes preocupaciones e inseguridades que van determinando la historia, la vida, las tradiciones o costumbres del grupo y en muchos casos de las personas que lo integran. Formamos la comunidad, pero la comunidad nos forma, nos transforma, se hace parte de nuestra propia historia.

En ese sentido el escultismo es profundamente transformador, se incorpora casi en el ADN de quienes lo vivimos en profundidad y tiende a no abandonarte más. Solemos decirlo de esta manera: “una vez scout, siempre scout” y es muy común encontrarnos con personas desconocidas, que hace tiempo  dejaron su pertenencia a algún grupo scout, pero que el ver una pañoleta, o un banderín, o una flor de lis, renuevan inmediatamente sus vivencias y se acercan a compartir sus recuerdos de un tiempo de dicha que parece no haber terminado nunca.

Definimos el escultismo como una forma de educación no convencional en la que compartimos una particular escala de valores, a través del juego, la pertenencia a un equipo y la acción concreta. Así describimos bastante bien lo que hacemos. Pero esa definición se queda sin alma, no puede explicar los sentimientos, las vivencias, las experiencias grupales y personales que dan forma a la comunidad concreta que es nuestro grupo scout y especialmente para nosotros el “San Isidro Labrador”.

Podemos contar que admitimos como fecha de nacimiento aquel 13 de agosto de 1999 (en el milenio pasado) en el que un grupo de padres y madres nos reunimos con el equipo distrital scout de aquel entonces, a instancias del Padre Ricardo Adriel, y sin tener ninguna experiencia previa,  comenzamos a formarnos como dirigentes para interactuar de la mejor manera posible con los sucesivos contingentes de niños adolescentes y jóvenes que fueron pasando por nuestro grupo, pero sería imposible describir la fascinante trama de relaciones interpersonales, los diversos procesos de crecimiento personal de los chicos pero también de los grandes, los lazos de confianza y responsabilidades con la familias que aceptaron  poner en nuestras manos, al menos por unas horas, la mente, el cuerpo y el alma de sus hijos.

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20 años no es nada, dice un poeta que vuelve a enfrentar con miedo su pasado y sin embargo en ese tiempo “las nieves del tiempo platearon ‘su’ sien” y hasta las estrellas han cambiado para él su mirar “burlón” por otro indiferente. Y es que es así, uno mira hacia atrás y le parece que fue ayer nomás que iniciaba esta historia llena de energías y esperanzas, y no se da cuenta de que ya no puede correr todo el parque de la Estación jugando con los gurises como al principio, que el frío de los campamentos lo afectan cada vez más, que los viejos hermanos scouts han dejado lugar a otros nuevos, con objetivos similares pero con nuevas maneras.

Por eso un aniversario se vuelve una celebración, un motivo de alegría compartida, de recuerdos y proyectos, de remembranzas y esperanzas, una pausa para el balance sobre el camino andado y una plataforma de impulso hacia lo inédito, una aceptación humilde de los errores cometidos y una renovación del compromiso con los gurises y sus familias.

Celebramos como sabemos hacerlo, jugando, compartiendo y aprendiendo. Pero es buena esta oportunidad que nos ofrece “Acción” para saludar a todos los integrantes de esta maravillosa comunidad scout de Larroque, los de ahora y los de antes, los grandes y los chicos, los que hicieron su promesa formal y los que no llegaron a hacerla, los que visten o vistieron la pañoleta y los que nos acompañaron desde otros lugares… A todos muchas gracias y un muy feliz aniversario.