Dos galerías de imágenes para recordar la inauguración de la gruta de la Virgen

Desde las 20 se rezará el Rosario en la ermita de la Virgen de la Medalla Milagrosa construida frente al hospital San Isidro e inaugurada el 27 de noviembre del año 2003. Le mostramos dos secuencias de cómo se construyó y del día en que unas 2.000 personas participaron de la entronización.

 

 

Hace 15 años, unas 2000 personas de nuestra comunidad participaban de la procesión tras la que se entronizó la imagen de la Virgen en la ermita construida frente al Hospital “San Isidro Labrador”.

La estatua colocada dentro de la gruta por parte de los reservistas de Larroque, había llegado desde Italia y la obra de diseño y construcción fue llevada adelante por personal municipal. El Padre Ricardo Adriel presidió la ceremonia tras la cual se realizó una representación de la vida de Santa Catalina Labouré, a quien la Virgen se la apareciera el 27 de noviembre de 1830.

Este martes la ceremonia para recordar aquel momento y rendir honores a la Madre de Jesús consistirá, si el clima lo permite, en el rezo del Rosario para el que se convoca a los vecinos a participar.

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El 27 de noviembre de 1830 la Virgen Santísima se apareció a Santa Catalina Labouré, humilde religiosa vicentina, y se le apareció de esta manera: La Virgen venía vestida de blanco. Junto a Ella había un globo luciente sobre el cual estaba la cruz. Nuestra Señora abrió sus manos y de sus dedos fulgentes salieron rayos luminosos que descendieron hacia la tierra. María Santísima dijo entonces a Sor Catalina:

“Este globo que has visto es el mundo entero donde viven mis hijos. Estos rayos luminosos son las gracias y bendiciones que yo expando sobre todos aquellos que me invocan como Madre. Me siento tan contenta al poder ayudar a los hijos que me imploran protección. ¡Pero hay tantos que no me invocan jamás! Y muchos de estos rayos preciosos quedan perdidos, porque pocas veces me rezan”.

Entonces alrededor de la cabeza de la Virgen se formó un círculo o una aureola con estas palabras: “Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti”. Y una voz dijo a Catalina: “Hay que hacer una medalla semejante a esto que estás viendo. Todas las personas que la lleven, sentirán la protección de la Virgen”, y apareció una M, sobre la M una cruz, y debajo los corazones de Jesús y María. Es lo que hoy está en la Medalla Milagrosa.