Dos pronósticos de lluvia ilusionan con poder aliviar la sequía


Para miércoles de la semana que viene y para el domingo y lunes de la siguiente, se mantienen pronósticos de lluvia con aportes escasos pero que amortiguarían el grave impacto que está produciendo la Niña en la región.

 

No será mucho pero peor será que el maíz en crecimiento y la soja recién implantada soporten un poco más el duro inicio climático de su ciclo productivo, para el que no se avisora un recorrido muy feliz.

Si se cumplen las proyecciones, ya el martes a la noche podrían caer las primeras gotas y el miércoles algunos chaparrones, y se espera que el tiempo se mantenga algo inestable hasta la primera parte del jueves. Se estiman entre 25 y 30 mm de agua acumulada y excpecionalmente, hasta 40 mm.


Lo nuevo es que la temperatura bajará algo pero no cambiará demasiado cuando el clima mejore, sino que volverá a ondular hacia arriba el fin de semana, con la perspectiva de algunos chaparrones más domingo y lunes, ahí si, de no más de 10 mm en todo el período.

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos publicó en las últimas horas que se prevé que desde el lunes una masa de aire tropical se instale en la provincia de ER, con lo cual, se garantiza la primera condición para el regreso de las lluvias. Hacia el miércoles podrían comenzar a aparecer tormentas de escala reducida, por la alta carga de humedad de la baja atmosfera y la mecánica convectiva. Sin embargo, será el sistema frontal que avanzaría entre jueves y viernes de la semana próxima, el que definiría un escenario de lluvias más generalizadas. De validarse esta previsión, la provincia lograría un nuevo auxilio, que resolvería temporariamente la escasez de humedad que presentan los suelos.

 

Hasta las reservas regulares se evaporaron


El aumento del área que para el balance hídrico califica como sequía, no puede sorprender. Posiblemente haya diferencias zonales respecto del avance que presenta la sequía sin embargo la coyuntura de gran escala avala a pensar que esta situación es la que tiende a predominar.

Sin dudas, una situación estresante hídricamente para los maíces que ya llevan dos meses implantados y para las sojas que pudieron sembrarse desde finales de octubre. Seguramente los suelos que venían más secos han quedado a la espera de nuevas lluvias para completar la intención de siembra.

Actualmente la necesidad de precipitaciones en todo el territorio provincial se ubica en torno de los cien milímetros para las próximas dos semanas. Sin ese nivel de precipitaciones, las reservas seguirán por debajo de los niveles adecuados. Esto no implica que las condiciones no experimenten mejoras con acumulados inferiores, pero el hostigamiento sobre el nivel de reservas estará latente.

Con los acumulados de lluvia actuales y aún si llueve bien la semana próxima seguramente no se lograrán los valores normales. Es decir el trimestre de primavera cerrará con una provisión de agua que ya puede calificarse de muy pobre, un contexto que resultó muy ajustado para la floración de trigo, salvo excepciones en áreas reducidas. Por otra parte, la siembra no ha podido avanzar al ritmo que debería haber avanzado.

Entendemos que no se puede proyectar el próximo bimestre bajo un escenario climático totalmente distinto al presente. Lo más probable es que continuemos con deficiencias pluviales, las cuales alternarán con mejoras temporarias. Pueden aparecer sorpresas, pero las mismas no pueden ser tenidas en cuenta a la hora de definir estrategias de manejo.