Dueño del retrato de María Esther de Miguel

Juan Manuel Londra, larroquense nacido en Talitas, “contra el río Gualeguay”, como dijo orgulloso, trabaja de tractorero en el campo. Y cuando no está ocupado en la labranza, se dedica a su ocupación favorita: dibujar.



Conociendo su capacidad con el lápiz -también hace tintas, acuarelas, dibujos realistas, retratos- Daniela Churruarín  lo convocó para su libro de investigación sobre la vida y trayectoria de María Esther de Miguel,  que se presentará el 1º de abril en “La Tera”, la casa donde vivió y donó a su ciudad.

Sobre sus dibujos, Juan Manuel dijo “son estados de ánimo, formas de expresarse. O simplemente hechos por el disfrutar hacerlos. Como quien hace música o deporte, yo dibujo”.

Y como  autodidacta que es, contó “de chico no había muchos juguetes y vivíamos en el campo. Creo que se me despertó esto para no aburrirme…”

“Primero dibujaba lo que veía, el paisaje, los seres queridos, los animales…”.


Aquí le  preguntamos si los expone y respondió “no. En principio, dibujo para mí. Pero no los tengo a la vista, sino que están guardados. Están ahí. Cuando surge la posibilidad, los muestro”.

Como dijimos, es el autor del retrato de María Esther de Miguel -que es orgullo de su ciudad- en el libro que después de su presentación, saldrá rumbo a las bibliotecas y las escuelas, porque para Larroque la escritora es mucho más que un símbolo de la cultura local.

Acerca de la invitación de Churruarín, compartió que es muy intenso lo que le produce “que confíen en vos, en lo que hacés. Creo que habla de que quizá le guste a la gente. Además me parece muy buena la causa. Es la primera vez que tengo participación en un libro. Al principio dije no. Después, hablando con gente   que me hizo ver que es un desafío, accedí a hacerlo. Espero que tenga buena repercusión”, confió.

En la era de las selfies, ¿hacés retratos? ¿Tenés encargos?

“Sí. Tengo baúles llenos de fotografías para transformarlas en retratos, pero el tiempo y el dinero son los que marcan el ritmo”.

¿Es muy difícil acceder a un retrato hecho por vos?

“No. El tema es poder   acomodarlo  con el trabajo que tengo, con la vida que tengo. Creo que me está faltado dedicarme de lleno a esto. Pero en un mundo tan condicionado, estructurado, cuesta ser uno. El arte ha pasado a un segundo plano, la tecnología se comió el dibujo manual, hoy es todo digital”.

Lo que la tecnología no ha vencido, es la ceremonia de concebir y hacer un dibujo.

Como el que mostró de un perro.

“Estábamos en un arreo de hacienda en campos de Médanos, con el agua al recado; él apareció y fue decisivo para el trabajo. Nos acompañó y cuando llegamos a la estancia y le íbamos a dar de comer, se había ido. No lo vi más. Me lo quería traer, entonces lo dibujé”, contó.

Ahora, a sus dibujos, los que muestra y los que guarda, Juan Manuel Londra le suma el  retrato de María Esther de Miguel, que conoceremos cuando se presente el libro sobre la reconocida escritora, que nació  el 1º de noviembre de 1929 en  Larroque y murió el 27 de julio de 2003, en Buenos Aires.

 

Silvina Esnaola

EL ARGENTINO