El COVID nos dio una nueva oportunidad y ¿estamos dispuestos a aprovecharla?


La sensación que la cuarentena terminó es una interpretación libre que quizá surja del bombardeo de noticias que se contradicen, con conceptos que cambian, marean y confunden. En ese revuelo de cosas muchos toman decisiones por su cuenta y hacen la suya. Foto: Silvina González.

 

Como ha sucedido en todos lados donde la situación sanitaria permitió flexibilizar la cuarentena instalada para prevenir la propagación del coronavirus, en Larroque muchos vecinos, equivocadamente, tomaron esos permisos como una bandera de largada hacia la normalidad.

Nos tocó en suerte que los dos casos positivos de la enfermedad -pese a ser asintomáticos- no produjeron circulación interna y todo gracias a que el primero de los casos dio la voz de alerta a partir de los síntomas que registró la persona de Gualeguaychú que se supone lo contagió, tras un viaje en el que compartieron el vehículo y varios mates.


Esa milagrosa casualidad se convierte en algo que la comunidad debería asumir como una segunda oportunidad, entendiendo que la lenta flexibilización está apoyada en las directivas que bajan del gobierno provincial y estas, en criterios científicos.

Por eso, en esta primera etapa se nos ha permitido salir a caminar durante una hora, INDIVIDUALMENTE, y en la medida en que todo marche bien, es probable que en el corto plazo, como sucede por ejemplo en Urdinarrain, se autoricen otras actividades recreativas.

Hacer otra cosa, diferente a lo que se nos pide, sería predisponer a que el descontrol se generalice y que se incremente la sensación que la pandemia terminó, cuando el camino que queda por recorrer parece aún largo.


Quizá, más temprano que tarde, quienes nos gobiernan, impulsados por la creciente incertidumbre económica y los efectos colaterales sobre la salud, deban optar por abrir aún más este tedioso cerrojo, sabiendo que la necesidad nos lanzará a convivir con el virus.

Entonces, si eso sucede, lo que aprendamos ahora, es decir, la disciplina personal sobre los cuidados sanitarios será crucial para que el coronavirus nos afecte lo menos posible.

Por eso, en este interminable mientras tanto, sigamos las sugerencias y seamos nosotros mismos quienes nos controlemos de no exceder los límites para cuidarnos entre todos.

Es cierto que hay medidas que parecen una exagerada sobreactuación que se contradice con la siguiente. Vemos, por ejemplo, un estricto control en el ingreso a Gualeguaychú, para advertir que luego, adentro, pocos usan barbijo. Como sea, al menos por ahora, los casos en la vecina ciudad se han frenado, por lo que el método les da la razón.

De hecho, en la provincia, hace 9 días que no hay nuevos casos confirmados, y aunque quede la duda que el bajo registro sea a consecuencia de un bajo testeo, la falta de datos para contraponer otra realidad, también le da la razón al estado provincial en el manejo de la pandemia.

Seamos concientes que ante la posibildiad de ser positivos asintomáticos y nunca enterarnos, contagiar o contagiarnos depende en gran medida de la conducta personal. Por eso no subestimemos al virus, especialmente cuando obligados por la situación nos acerquemos a personas que estén dentro de los grupos de riesgo.