El Obispo y unos 30 sacerdotes despidieron en la misa exequial al Padre Edgardo


Fue en el templo de Nuestra Señora de Lourdes en Gualeguaychú que reunió a varios centenares de personas entre familiares y gente que forma parte de las comunidades parroquiales en las que Edgardo Segovia desempeñó su ministerio sacerdotal.

 

 

«Celebramos la misa de Pascua del Padre Edgardo» sintetizó el Obispo Diocesano Héctor Luis Zordán en el inicio de la ceremonia religiosa con la que se despidió al Padre Edgardo, fallecido ayer en Gualeguaychú a los 61 años de edad. A su lado estaban los Obispos Eméritos Eichhorn y Faifer y más de 20 párrocos de la Diócesis de Gualeguaychú, entre ellos el Padre Heraldo Reverdito, Párroco de Larroque.

Delante del altar y alumbrado simbólicamente por el Sirio Pascual estaba el féretro con el cuerpo del querido sacerdote, el cual fue velado desde las 11 de la mañana y hasta las 22:30. Esta mañana está siendo trasladado a la capital provincial, donde nació en 1958.


El Obispado informó ayer que Segovia, cursaba una enfermedad pulmonar desde hace más de un año y en el último tiempo había experimentado un avance de la misma, desmejorando su salud. Había nacido el 30 de junio de 1958 y fue ordenado sacerdote por Monseñor Pedro Boxler, obispo de Gualeguaychú, el 29 de noviembre de 1985.

La entidad eclesiástica también destacó que antes de ayer, en su última intervención en facebook había compartido  una imagen del Papa emérito Benedicto XVI y el salmo: «¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!’ (Salmo 42:5)»

Si el deceso de «Tuqui» tomó por sorpresa a muchos, en parte se explica por la reserva con la que el propio sacerdote manejó la enfermedad -fibrosis pulmonar- que combinada con un cuadro viral produjo su partida. Estaba internado en el sanatorio Luis Jeanot Sueyro y ayer alrededor de las cinco de la mañana pidió que un sacerdote le diera la comunión y la bendición y a los pocos minutos entró en agonía falleciendo alrededor de las 8:30.


Sus hermanos, que viajaron desde Paraná y estuvieron presentes en el templo, lo recordaron con gran cariño y reconocieron la verdadera vocación que demostró desde su adolescencia y que lo llevó a dejar el colegio secundario, a poco de concluir sus estudios, para ingresar al seminario de su ciudad natal.

En la misa de ayer, el Padre Raúl Benedetti y Moseñor Zordan lo recordaron con afecto, resaltando también los valores cristianos de Segovia y la obra de Dios en la misión sacerdotal. El obispo enumeró los destinos parroquiales que atendió, entre ellos el de la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Larroque entre 1993 y 1997, además de los años anteriores como Cura Teniente del Padre Alberto Paoli y el tiempo en que fue director espiritual del Seminario de Gualeguaychú.

También estuvo en Nuestra Señora de Luján de Gualeguaychú, en la Catedral San José, en Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Rosario del Tala y en Nuestra Señora de Lourdes de Gualeguaychú, en la que hasta ayer fue Párroco.

Raúl Benedetti

Héctor Zordán

 

Allí donde estuvo dejó imborrables recuerdos, acercó a los jóvenes a Dios y sembró y cosechó amigos que ayer se acercaron a despedirlo con la emoción y la gratitud que se merece.