El testimonio de un ex combatiente de Malvinas atrapó a los chicos de la escuela


Javier Paredes, de Gualeguay, integrante del “Batallón Nº 5 de Infantería de Marina de Río Grande» estuvo el viernes con los chicos del primario de la escuela José Manuel Estrada, en una charla que sirvió para comprender el heroísmo de los soldados sin experiencia que participaron de la guerra.

 

Siempre es una mezcla de sentimientos escuchar a los aún jóvenes hombres que participaron del conflicto bélico con el Reino Unido, porque inmediatamente surge la admiración por haber puesto el cuerpo y el alma en defender la patria, pero a la vez aparece la certeza -que va más allá de la justicia en el reclamo territorial- y que hace foco en la absurda decisión del gobierno de exponer a tantos chicos que prácticamente pasaron del colegio secundario al campo de batalla.

Con 19 años de edad, Javier Paredes formaba parte de un batallón que a diferencia de los entrenados en zonas cálidas, estaba bien preparado para el clima malvinense. El BIM 5 tiene asiento en Río Grande, Tierra del Fuego, donde el frío es más intenso que en las islas. Eso les sirvió para enfrentar a soldados profesionales y repeler un ataque inglés que se produjo el 13 de junio de 1982, un día antes de la rendición.


Acostumbrado a dar charlas, Paredes adaptó el relato a los alumnos de la primaria en un encuentro muy bien llevado por las dos maestras que leían las preguntas que antes habían escrito los chicos. El gualeyo supo transmitir los valores primordiales a la gurisada, y hasta les aconsejó sobre la importancia de «defender la bandera, de una u otra forma, «no bajar los brazos», aprender la clase y atender al superior» fueron sus frases finales.

Como ya había ocurrido a la mañana con otros grupos dentro de la institución franciscana, la emoción iba y venía en el salón de colegio, lágrimas y aplausos coronaron el momento que culminó con la entrega de un recordatorio.