Estudios científicos demuestran que el ejercicio físico mejora nuestro cerebro

La práctica deportiva reporta muchos beneficios a nuestro cuerpo, por lo que la actividad física debe estar incluida en un modo de vida saludable. Además, ahora son varios los estudios científicos que señalan el impacto positivo que el deporte tiene a nivel mental, llegando a modificar nuestro cerebro para bien.

Fuente: Pixabay

La actividad física constante es básica para llevar un modo de vida saludable. Nos ayuda a controlar nuestro peso, a prevenir enfermedades cardiovasculares o a mantener músculos y articulaciones jóvenes, entre otros beneficios. En los últimos años son varios los estudios científicos dedicados a demostrar que el deporte también actúa de manera positiva en nuestro cerebro.

Nuestra mente tiene una influencia directa en nuestro rendimiento físico, de manera que dos disciplinas que parecen distintas como una actividad física, por ejemplo correr un maratón, y una mental, como puede ser jugar al póquer, funcionan en realidad de una manera muy similar a nivel neurológico. La novedad es que cada vez son más las voces que apuntan a que nuestro rendimiento físico también tiene una influencia directa en nuestra mente.

Son muchos los beneficios psicológicos de hacer deporte, pero el principal es que nos hace más felices. No es una manera de hablar. Se tiene constancia de que la actividad física libera endorfinas, la sustancia que se relaciona con la sensación de euforia. Al hacer deporte nos sentiremos mejor y ayudaremos a reducir el estrés, lo cual se relaciona con tener menos posibilidades de padecer enfermedades como depresión o ansiedad. Una mejor forma física se traduce también en una autoestima mayor y, además, como normalmente la práctica de ejercicio se realiza junto a otras personas o en lugares públicos, esta actividad es muy efectiva para mejorar nuestra vida social.

Las ventajas hasta aquí citadas son bastante conocidas y deberían ser más que suficientes para introducir la práctica de ejercicio en nuestras vidas de una manera regular. No es necesario correr un maratón, pero sí asegurarse de mantenerse activo.

Investigaciones recientes en el mundo de la neurociencia van más allá y apuntan a que las virtudes del deporte respecto a nuestra mente exceden el bienestar que produce a nivel psicológico. Son varios los estudios que demuestran que la actividad física es capaz de moldear nuestro cerebro del mismo modo que moldea nuestros músculos. En los últimos tiempos se ha trabajado mucho en este sentido desde distintos campos de la ciencia; valgan un par de ejemplos.

Un estudio de la Radiological Society of North America comprobó que el ejercicio aeróbico aumentaba el volumen de nuestro cerebro. Se trabajó con un grupo de adultos que se limitaba a hacer ejercicios de flexibilidad y con otro que participaba en actividades aeróbicas. En ambos casos se notó que practicar deporte unas cuatro veces a la semana aumentaba la capacidad cerebral en determinadas áreas del cerebro, en especial en la parte que afecta a la memoria y en mayor medida en el grupo que realizaba aeróbic.

Otra investigación, cuyo resultado se publicó el año pasado en The Journal of Physiology, también apunta a cómo el ejercicio tiene efectos positivos en el hipocampo, la parte del cerebro donde se producen los procesos relacionados con la memoria y el aprendizaje. El ejercicio aeróbico y continuado fomenta la creación de neuronas en esta área, lo cual da plasticidad a nuestro cerebro, una cualidad que permite que el hipocampo esté en continuo desarrollo a lo largo de nuestra vida.

La sabiduría popular siempre ha sido consciente de que la mejora física gracias al ejercicio conlleva una mejora psicológica. Sabíamos que el deporte, practicado de forma constante y adecuada a nuestras características físicas, nos hace sentirnos mejor. Los avances científicos demuestran que estábamos en lo cierto.

Enjoy this blog? Please spread the word :)