Expertos en pastizales naturales explican las causas de los incendios


La asociación Aves Argentinas, uno de sus soportes de la Asociación Argentina para el Manejo de Pastizales Naturales, capítulo local de la llamada “Alianza del Pastizal”, integra este grupo que se formó a nivel regional entre productores y técnicos para defender justamente esos ecosistemas del avance de la agricultura. Es por esto que sus opiniones, en este tema, tienen peso.

El humo se percibe en nuestra región y genera imágenes espectaculares del sol, filtrando su luz. Foto: Sergio Taffarel

 

 

Los profesionales ligados a la entidad, emitieron un documento que debería ser evaluado por los referentes de los gobiernos nacional, provinciales y locales, ya que se trata de un aporte, basado en toda la documentación legal y científica de muchos años de recorrer esta ecoregiones, tan sensibles.

 

Los especialistas indicaron que la principal responsabilidad sobre estos incendios recaería sobre la propia Naturaleza. “La acción del fuego sobre los pastizales lleva en la naturaleza millones de años, cumpliendo una función primordial de disturbio que actúa como ‘pulsor biológico’ en estos ecosistemas. Desde hace décadas se dispone de información científica nacional e internacional que permite aseverar que el fuego es un elemento de la dinámica normal de todos los pastizales del mundo, independientemente de la intervención humana”, indica el documento.

 

Estos fuegos correctivos no suelen ser masivos, sino “por parches”, con frecuencia de 3, 5 o 10 años. Suelen terminar ante una lluvia o frente a un curso de agua. Pero esta vez se agravó pro algunos factores que también se detallan:

 

+ Las escasas precipitaciones y altas temperaturas, provocaron una intensa sequía, comparable a la del 2008;


+ Las heladas de alta intensidad, hasta -7°C, determinaron la deshidratación casi completa de los pajonales, aumentando las condiciones de ese material seco para una muy fácil combustión;

+ La bajante muy marcada del río generó la desaparición de riachos interiores, que en caso de incendios actúan como barrera contrafuego;

+ La disminución del stock bovino en las islas según fuente de SENASA (3), favoreciendo una acumulación de biomasa;

+ Las lagunas internas, los esteros y los bañados están secos y las plantas palustres con órganos subterráneos mantienen y trasladan el fuego generando falsos nuevos focos, en realidad son los mismos que solo fueron apagados en superficie;

+ El incremento de áreas urbano-rurales que favorecen potenciales incendios, por descuidos y generación de material altamente combustible;

+ Intensificación del tránsito en el área, generando residuos en exceso, que son material combustible.

 

 

 

 

Las consecuencias de este fenómenos ha afectado, según la evidencia, “por igual a productores agropecuarios y a vecinos de las ciudades”.