Falleció Fabio Larrosa, un dirigente con visión transformadora

Contribuyó con su impronta a mejorar la calidad de vida de la comunidad. La planta de reciclado, la terminal de ómnibus, plaza Los Gurises y el parque de la estación, fueron cuatro grandes iniciativas que desarrolló durante su intendencia. Fue uno de los dirigentes locales que gestionó con fuerza para lograr la inclusión del proyecto del nuevo edificio del colegio Virué en un programa de financiamiento del estado nacional.

 

Fabio Larrosa dejó huella en la historia larroquense producto de una visión de largo plazo que consistió en generar avances de infraestructura que significaron un punto de inflexión en la comunidad.

El dirigente político falleció  anoche en Gualeguaychú a causa de un cuadro oncológico recurrente que lo venció en pocas semanas.

El escribano Larrosa se desempeñó frente al gobierno municipal entre 2003 y 2007, ejecutando ideas que se convirtieron en hitos que quedarán por mucho tiempo en la memoria de la comunidad, por el espíritu transformador que persiguieron. Quizá la más emblemática fue haber convertido al predio de la vieja estación que pasó de ser un lugar poco utilizado a  un espacio de encuentros, rediseñando su entorno, mejorando su accesibilidad y generando dos lugares claves para el desarrollo de la cultura larroquense, la sala Paoli y el Salón de Usos Múltiples.

La nueva terminal, también significó otro adelanto importante, dándole dignidad a la puerta de entrada de la ciudad. Plaza Los Gurises fue otro símbolo de su gestión ya que acompañó la iniciativa de los vecinos del barrio que propusieron la creación de ese espacio público.

Le tocó gobernar con el último paso de Jorge Busti en el ejecutivo provincial, con quien tuvo una buena relación. Solía comentar de aquel diálogo en que el ex gobernador le pidió que se definiera por una de las tantas cosas que le pedía para Larroque. “El edificio del colegio Virué” le sugirió. En el año 2006 participó de la colocación de la piedra fundacional del nuevo edificio, incluido en la financiación del programa nacional “700 escuelas”


Quizá falten en esta enumeración los metros de vereda, pavimento, gas y cloaca o la cantidad de viviendas, pero este no es un informe de gestión, sino un recuerdo a un dirigente político, que como todos los que han pasado por el municipio con su capacidad transformadora, marcó con estilo propio su manera de gobernar, apoyado en el intercambio de ideas y disposición a escuchar.

También fue uno de los mandatarios municipales que contribuyó al desarrollo regional, impulsando la creación de la Micro Región del Sur Entrerriano. En los últimos meses volvió a involucrarse en los intentos por reflotarla y ofreció su experiencia en el terreno del diálogo, un ejercicio que mantuvo siempre, hasta el último tiempo.

 

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Un par de diálogos telefónicos con este medio en las últimas semanas fue -ahora lo entendemos- una suerte de despedida. Sin embargo dejó abierta la puerta a una entrevista en la que pretendía proyectar ideas, en un intento de aferrarse a la vida, que sabía, estaba cerca del final. “Llamame el jueves”, dijo en un hilo de voz sin que pretendiéramos otra cosa que saber como estaba. Comentó del regreso de la enfermedad que hace unos años había logrado esquivar, comentó de un viaje a Buenos Aires y fingió que estaba haciendo una vida normal, pese a todo. Se despidió con un “chau chau” que fue para siempre.

Un tiempo antes nos había regalado dos escritos dedicados a su amigo y correligionario Edgardo “Ciclón” Ronconi, en el que además de “dar fe” de su aptitud para las letras, reflejaba una sensibilidad propia de alguien tocado por la vida y sus desafíos.

En este final de historia, de su historia, lo recordamos con tres momentos, tres audios donde subraya su manera simple de ver las cosas. Un abrazo a la familia.

Inauguración de la terminal

 

Discurso de cambio de gobierno

 

Su emoción en el centenario de Larroque

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