FAMET se consolida como uno de los proveedores de la multinacional Sullair


La empresa metalúrgica manufacturó unas 8 toneladas de láminas de acero inoxidable que se convirtieron en tubos qpara el escape del gas de combustión de los generadores eléctricos impulsados a gasoil que se instalarán en la localidad santiagueña de Bandera. fametg No es la primera vez que la industria local presta servicios a la empresa de capitales norteamericanos que en nuestro país ha sido adjudicataria de la estatal ENARSA en el desarrollo de proyectos energéticos que proveen de electricidad al sistema interconectado nacional. Sullair provee generadores para centrales eléctricas alimentadas a gasoil que funcionan como fuentes complementarias cuando la oferta instalada no alcanza a abastecer la demanda ante fenómenos extremos de frío o calor, que es cuando el consumo se dispara. Alexis Hilt, responsable de producción de FAMET, comentó que la empresa ya a provisto elementos para estaciones generadoras de energía de Córdoba, Buenos Aires, Catamarca y Jujuy pero ahora, en un proyecto de mayor volumen, procesó unos 8000 kilogramos de bobinas de acero inoxidable y varias hojas de acero, que tomaron forma de grandes chimeneas encargadas de elevar las emanaciones que surgen de los poderosos motores y de ese modo mitigar el impacto ambiental en los asentamientos urbanos cercanos a la planta. No fue sencillo, sobre todo cumplir con los plazos de entrega, ya que la contratista exigió menos de dos meses para una tarea que tranquilamente podía llevar el doble de ese lapso. Pero en tiempos electorales las obras que dependen del gobierno suelen acelerarse y Famet aceptó el desafío y para eso puso en práctica una de las cosas que más aceitadas tiene: trabajar en equipo, tercerizando algunas tareas, como las de tornería. A cambio en la empresa metalúrgica saben que en medio de un año complicado, ese tipo de trabajos les ha permitido mantener una estructura de personal que no hace mucho tuvo una fuerte reducción. Las usinas que Sullair instala en Bandera donde va a producir 32 MW, forma parte del programa de “Generación de Energía Eléctrica Distribuida” (GEED), por el cual el gobierno nacional impulsó la provisión de estos sistemas energéticos a varias provincias. ENARSA había anulado las dos últimas licitaciones pero su directorio finalmente decidió concederle nuevas ampliaciones de plazo a las empresas, entre ellas Sullair, para que se pongan al día con la habilitación de las usinas del interior que debían haber puesto en servicio a fines de 2014, pero una nueva prórroga postergó el arranque de las usinas hasta los primeros meses de 2016.