Hasta 160 mm se midieron en Larroque en una jornada que rompió los pluviómetros


Desde la madrugada se desató un temporal que sobrepasó todas las previsiones, incluso las más exageradas. Muchas calles quedaron anegadas en el momento de los chaparrones más fuertes pero no se reportaron graves problemas, salvo algunas casas a las que le ingresó agua desde la red cloacal.

Un verdadero aguacero se desató en sectores del departamento Gualeguaychú y Gualeguay, donde los pluviómetros treparon a valores insólitos, de hasta 210 mm, como reportó esta tarde la Sociedad Rural de Gualeguay en su informe de lluvias.

Los primeros chaparrones en Larroque llegaron unos minutos antes de las 4 de este jueves y con variaciones en su intensidad, casi no han tenido interrupción hasta las seis de esta tarde, en momentos en que sigue lloviendo y que en algunas zonas se ha medido hasta 160 mm.


Hubo momentos en que la precipitación fue torrencial, cumpliendo lo que proyectó desde ayer el Servicio Meteorológico Nacional en su sistema de alertas tempranas, que elevó de amarillo a naranja el alerta, advirtiendo de lluvias intensas.

En la ciudad, la muestra más clara de la copiosa lluvia se vio en las calles, especialmente en la zona céntrica de la ciudad y en las que conectan con avenida Urquiza, en las que el agua llegó de cordón a cordón. Volvieron a verse de forma puntual los habituales inconvenientes que se siguen registrando en cada día de lluvia fuerte, es el ingreso de agua a los domicilios desde la red cloacal.

Esto sigue pasando pese a las sugerencias que hace el municipio, de no conectar los desagües pluviales de techos y patios a la red clocal, algo que está prohibido por ordenanza y que requerirá de una inspección más rigurosa para que eso siga pasando.


La red cloacal debería ser hermética y su comportamiento independiente del volumen de lluvia. Tampoco deberían producirse taponamiento con ropas y los elementos que suelen encontrarse en la tubería, y que contribuyen a empeorar la situación.

Además de esto Bomberos asistió con arena a algunos domicilios ante el temor de que el agua ingresara desde la calle, cosa que finalmente no sucedió.