Impuestos y caminos de Alarcón: El municipio de Carbó y Vialidad se comprometieron en dar soluciones

Desde el sábado llegaría un grupo de trabajo con maquinaria y camiones para comenzar con la mejora de la trama vial más complicada. Además se habló de zonificar el distrito para que las parcelas de zonas rurales de Alarcón que han cambiado de dominio, dejen de pagar lo mismo que abonan los residentes de la planta urbana.

Unas cincuenta personas, entre habitantes y productores de la zona de Alarcón, que fue incorporada al ejido municipal de Enrique Carbó, fueron recibidas por el intendente Rodolfo Romero y sus colaboradores. Los asistentes calificaron de positivo el encuentro en el que pudieron expresar la problemática que afecta la producción, por la falta de mantenimiento de los caminos y la suba del impuesto inmobiliario rural.

«Hablando la gente se entiende» podría sintetizarse en pocas palabras la conclusión de la reunión que ayer al mediodía se realizó en Carbó, donde Romero y su equipo mostraron predisposición al diálogo, lo que sirvió para exponer con crudeza y cierta vehemencia, todos los problemas que surgen por el estado del camino, especialmente donde la geografía natural no ayuda y por la falta de mantenimiento, cuando llueve, aparecen los pantanos y el agua queda estancada.

La presencia del director zonal de Vialidad, sirvió para tener certeza del inicio de las tareas de reparación, que por compromiso de las maquinaria, recién podrá comenzar el sábado. Con esas herramientas, más la que aporte Carbó y quizá Larroque, se podrá atender la situación más urgente, aunque se sabe que para recuperar la red vial, se deberá trabajar durante varias semanas.


Otro tema es la cuestión impositiva, que ha generado un cambio de reglas de juego muy graves a los propietarios de campo de Alarcón y otras zonas, puntualmente, a los que han hecho algún tipo de movimiento dominial luego de la ampliación del ejido municipal de Carbó. El Dr. Rolando Fiorotto, quien patrocina a los afectados por esa readecuación impositiva, explicó que se pudo exponer la necesidad de establecer una zonificación con diversas categorías, de acuerdo a las mejoras, algo en lo que debe trabajar el consejo deliberante de Carbó, creando una ordenanza que regule las tasas de acuerdo a la ubicación y los servicios.

Manifestó que no puede ser que alguien que está a 25 km de Carbó, en medio del campo, pague lo mismo que alguien que habita en el casco urbano y remarcó que ATER dispone la liquidación de impuestos de acuerdo a lo que informa la dirección de Catastro, que a su vez se nutre de lo que disponen los municipios.


La relación de lo que pagan las parcelas, si están dentro o fuera de la readecuación impositiva es de 6 a 1 y por poner un ejemplo, si se pagan 900 pesos por hectárea por año, con la anterior alicuota, con la nueva se pagan alrededor de 6.000 pesos.

Reflexionó que tras la ampliación del ejido municipal, Carbó «pasó a ser uno de los distritos más grandes de la provincia y creo que del país».

El letrado comentó que la inquietud fue bien recibida por la asesora legal de la municipalidad por lo que el grupo de vecinos que representa, espera con buenas expectativas que en el corto plazo y al menos «de aquí en adelante» se