Informes privados elevaron la expectativa de inflación para este año a 27,1 por ciento

La meta recalibrada de inflación del 15% que se decidió en diciembre quedó claramente pulverizada en los pronósticos de las consultoras y equipos económicos de universidades privadas, luego de la estampida del tipo de cambio que disparó el cambio de escenario financiero internacional, y la lentitud de la política fiscal para ordenar las finanzas públicas.

“En un contexto financiero más adverso que el mes pasado, tras una depreciación significativa del peso, los resultados del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) indicaron un aumento en las expectativas de inflación, proyectando hacia delante un sendero de reducción de la inflación para los próximos años”, comunicó el Banco Central.

La corrección que determinó el salto del tipo de cambio en un 22% en los 31 días de mayo no tardó en manifestarse en una suba de 5,1 puntos porcentuales en la proyección de inflación para todo el año comunicada el mes anterior, por parte del promedio de los 52 participantes del REM de mayo, a 27,1%, casi al doble de la meta que por ahora Hacienda mantiene como inamovible y la autoridad monetaria confía en poder tender como ritmo anual hacia el cierre de este año.

El pronóstico del mercado ya casi duplica la meta por ahora inamovible del 15% que se fijó el Ministerio de Hacienda y que la autoridad monetaria confía en poder tender como ritmo anual hacia el cierre de este año

La inflación núcleo, esto es la no afectada por factores estacionales ni administrados por el Gobierno, también acusó el efecto del nuevo escenario, se aceleró en 5,3 puntos porcentuales, hasta 25,1% interanual, respecto de la previsión del mes previo.

Efecto de largo plazo
Los analistas coincidieron en destacar que, pese a las negociaciones que decidió el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional, para despejar temores de stress en la cobertura de las necesidades de financiamiento del déficit fiscal y otros compromisos, los efectos de la devaluación de los últimos dos mes también obligaron a modificar el pronóstico de inflación del año próximo. No obstante, el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger confía en que podrá enderezar el rumbo de la suba de los precios hacia el último trimestre.

En línea con la aceleración de la inflación, que disparó la tasa de regulación monetaria al rango del 40% anual, los analistas que informan al Banco Central coincidieron en reducir una vez más la proyección de aumento del PBI a un modesto 1,3%, casi la tercera parte de lo previsto en el Presupuesto Nacional.

Y también, anticiparon que hoy los modelos econométricos no permiten esperar un aumento de más de 2,2% para el año próximo, porque según comunicó el BCRA “los participantes del REM prevén que se mantendrá durante junio la tasa de política monetaria vigente a la fecha de cierre del relevamiento 40% anual, perfilándose hacia delante un sendero de reducción gradual”.

Algunos analistas sostienen en privado que “si el Gobierno logra cerrar en los próximos días el acuerdo con el FMI en torno a sus expectativas, y también con otros organismos”, para no frenar el plan de obras públicas, las proyecciones económicas podrían corregirse en sentido inverso a partir del cierre del tercer trimestre. Eso, por ahora parece largo plazo.