Juanfri Boffelli, promesa del básquet provincial y orgullo de una mamá larroquense

El Juvenil del club Regatas de Concepción del Uruguay forma parte de la plantilla del seleccionado de Entre Ríos que está participando del Campeonato Argentino que se disputa en Formosa. Esta noche enfrentan al duro equipo de Corrientes, por un lugar en la semifinal. Cuenta de su vida en el básquet profesional, de su carrera como estudiante del profesorado de educación física y del apoyo familiar que lo sostiene en todo.

 

 

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Juan Francisco Boffelli es hijo de Fabiola Casaux, una docente de nuestra ciudad que hace más de dos décadas se radicó en «La Histórica». Si se le pregunta cómo es su hijo, enseguida destaca su amabilidad y capacidad de relacionarse, características que no lo convierten necesariamente en un buen jugador de baloncesto, pero si en alguien que tiene la llave de la vida puesta en la cerradura y que ya abrió la puerta.

Además, si se pone en la balanza que el actual «ayuda base» o «alero» de Regatas Uruguay, prefirió fichar en ese club -que juega el torneo federal- desechando la posibilidad de seguir en Parque Sur, que disputará la Liga Nacional, para no desatender la carrera de profesorado de educación física que cursa en la UCU; eso lo pone en el primer puesto del podio de la responsabilidad.

La orgullosa mamá estará en la noche de este viernes pendiente del duelo que el combinado provincial tendrá ante el correntino, un partido difícil que pondrá a prueba hasta donde llega la mezcla entre juventud y experiencia de los panza verdes. Seguro se le volverá a cruzar por la cabeza aquellos primeros días de hace 16 años, cuando con apenas 4 años, llevó al pequeño Juan Francisco al club Zaninetti, donde comenzó con tenis y básquet, pero casi una década después, cuando tenía 13, eligió para siempre a la anaranjada.
 
 

 
 
Por altura y agilidad «Juanfri» se viene destacando gracias a su estilo de juego audaz y de buen manejo que le permite penetrar en la «zona pintada» y hacer daño en las defensas rivales. Hay pocos jugadores flacos y altos -mide 1,95 m.- que ocupen esa posición y que lleguen desde afuera hasta abajo del aro. Además de esa predisposición tiene un buen salto que le permite capturar rebotes y «volcarla» pero reconoce que «el tiro de tres», no es su fuerte aunque por ahí tiene buenas rachas. Otro déficit en lo que está trabajando para mejorar, con dieta y gimnasio, es en aumentar su masa muscular, lo que le dará más potencia y más fortaleza en los choques.

El miércoles tuvo la gentileza de atender la llamada telefónica para la entrevista con Periódico Acción y hasta bajó desde la habitación del hotel que comparte con sus compañeros de selección a la calle, para tener mejor calidad de sonido. Allí contó de su vida, la experiencia en Zaninetti, de cómo fue creciendo en el deporte, de su opción por el estudio, de cómo llegó a la selección provincial y de las cosas que lo destacan en el básquet.

Al final destaca el apoyo de la familia como la clave para que él sea quien es y los logros que va consiguiendo en sus primeros pasos en el profesionalismo. «El sostén piscológico y todos los valores que tienen que ver con la casa, son fundamentales» expresó. Esuche el audio desde el reproductor ubicado debajo de la galería de fotos.