La Asociación del hospital y el Municipio cubrirán parte del costo del equipo de rayos


Se harán cargo de la diferencia entre los 2,3 millones que aportó el estado provincial y el costo final del aparato de 2.575.270 pesos. La semana que viene se definirá la fecha de instalación.

 

 

La Asociación Civil Amigos del Hospital le comunicó al municipio, mediante nota, la sugerencia de obtener una colaboración para cubrir la diferencia de 275.270 pesos que demandará la compra e instalación del nuevo equipamiento para el servicio de radiología.

Tras el pedido, desde el Ejecutivo confirmaron un aporte de 150.000 pesos, lo que facilitará la meta y aceitará la negociación entre la cooperadora del hospital y la empresa Farkim, proveedora del aparato. El resto lo pondrá la asociación.


Quizá esto de lugar a que el precio final se mantenga lo más parecido al presupuesto remitido por la empresa rosarina hace unos dos meses, cuando el dólar promediaba los 43 pesos, lo que ya se debe entender como una colaboración teniendo en cuenta que ahora supera los 45.

Cuando la semana que viene Juan José Rodriguez, el gerente comercial de Farkim se vuelva a reunir con los miembros de la cooperadora, se acordará el número final «final» y la fecha de instalación y puesta en funcionamiento que será dentro de este mes.

Lo que hay que explicar, para que se entienda la diferencia en el monto, es que el primer presupuesto que se pidió no incluía el costo de la impresora, la que se agregó en la resolución del decreto que otorgó el subsidio del estado provincial por 2.300.000 millones.


El aparato que llegará a Larroque es el primero que Farkim vende al sistema de salud pública de Entre Ríos y el desembarco a la provincia deberá ser lo más prolijo y amable posible para estar en la consideración de las próximas licitaciones.

Prueba de esto es la cantidad de pasos previos que se dieron y se siguen dando antes de la llegada del nuevo aparato, con intervenciones de organismos de la provincia para garantizar que nada quede librado al azar. Así fue que la asociación debió preparar la sala de un modo que contrasta notablemente con lo anterior.

El cambio más significativo se dio en el reemplazo de la puerta (foto), que ahora es de aluminio con placas de plomo en su interior, pero también se pintaron las paredes con una pintura especial, se colocó un acondicionador de aire y se renovó la instalación eléctrica de acuerdo a las especificaciones técnicas.

Además se adoptaron medidas ignífugas y de control ambiental que dará lugar a que la sala de rayos del hospital San Isidro se convierta en un modelo de gestión a seguir y que elevará el nivel de exigencia, tanto en la fas pública como en la privada.

Lo que más alegra, es que se haya logrado una buena complementariedad entre el estado provincial y la dirección del hospital, una ecuación que beneficiará a la comunidad en la medida en que se sigan cumpliendo los objetivos planteados por el doctor Mario Pedroza a las autoridades del Ministerio de Salud.