La pasión que José Albornoz transformó en un emprendimiento

“Palo y a la Bolsa” es la productora que comenzó a brindar el servicio de grabaciones de audio digital, una solución para músicos que quieran obtener un producto terminado de sus canciones, o para empresas que quieran avisos comerciales de calidad.

 

 

Se presenta como Joseca, aunque se llama José Albornoz, pero es tan estricto con su sobrenombre -y como quieren que lo llamen- como con la mezcla de los sonidos o la afinación de los instrumentos.

“Soy técnico operador de sonido y tengo un estudio de grabación” arranca presentando su emprendimiento y explica que la idea surgió en el 2009 cuando se decidió a estudiar una carrera que le iba a servir para darle un plus a su gran pasión. “Siendo músico y no sabiendo cómo llevar a cabo mis ideas y plasmarlas digitalmente, es que arranque a estudiar la carrera de operador de sonido”

Nueve años después la idea del estudio de grabación tomó forma y hoy llena un vacío en Larroque, aunque aclara que más que nada lo suyo es un aporte al arte “y una cuestión de gusto mío, de dedicarme a lo que me gusta y creo que se hacer”.

Afirma que el propósito es que “cada persona que pase por el estudio pueda llevarse una obra a gusto y que puedan mostrarla de la mejor manera”. Describe que logró armar “un estudio terminado con tratamiento acústico y el control room, dónde está el manejo de la computadora, donde se graba todo en las condiciones óptimas”. Explica que “la microfonía es de entrada profesional, no es quizá la de la más alta gama, porque es de muy alto costo, pero si la que podés encontrar en cualquier estudio de grabación. de muy buena respuesta”.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

En ese sentido comentó que “siempre se trata de comprar lo mejor que se puede, he tratado de buscar un poco de información a ver si puedo conseguir algo de industria nacional, todavía estoy en tratativas de eso, he visto algo pero por ahí, al no tener tantas referencias, no se puede arriesgar demasiado y se va a lo clásico. Entonces por ahora caes en lo importado, que sabés que funciona”.

Entre  los aspectos técnicos del servicio, enumeró “la interfaz de audio de grabación multipista de 16 canales, con el tratado y la escucha de todas las pistas con monitores profesionales”.


Oído y dedicación

Lo que Palo y a la Bolsa aporta está la “preproducción” -que sería todo lo que es el armado de una canción-; “producción” que es la grabación en sí; la “postproducción” que una vez grabado todo tenés la edición y mezcla y el mástering que es estandarizar una canción o el disco a lo que hoy te pide “el mercado.

Joseca señala que “ese es uno de los servicios que yo intentó meterle énfasis porque me gusta laburar todo un disco completo, por más que sea cansador y llega un momento que te parece todo lo mismo. Me gusta hacer eso para generar un audio que caracterice al estudio. Hay estudios o bandas que se caracterizan por un sonido y eso me gusta” destaca.

Igualmente aclara que “cada etapa se puede hacer de manera independiente, podés venir con una grabación de otro estudio y mezclarla en mi estudio y llevarte la mezcla para poder masterizar en otro estudio o sea cada cada etapa de un disco yo la puedo laburar acá de manera independiente”.

“Otro servicio que estoy dando es grabar publicidad, identificar un producto o un comercio o emprendimiento -lo que sea- con una canción o con la publicidad característica, ya sea con una música, una publicidad teatralizada o directamente un single que hablen del comercio o de lo que sea”.

Respecto de los costos indicó que “no estoy muy al tanto de lo que se cobra en otros estudios, pero tengo con precio competitivo, de hecho creo que es medianamente barato en comparación a algunos estudios del mismo rango y en otros lugares”.

En cuanto al objetivo que se propone, precisó que la idea es adentrarme un poco en la zona más que nada, abrir el  también el panorama y hacer que el músico se anime a meterse en un estudio, por ahí invertir unos pesos en una obra que es para siempre, para toda la vida y creo que está apuntado básicamente a los músicos, no solamente el músico que ya vive de la música, sino también al aficionado. Quien tiene una letra, una pequeña idea de cómo hacer sonar la armonía, pero no sabe cómo resolverla, la puede traer el estudio y terminar haciendo sonar una banda completa, con una batería, bajo, guitarra y teclado y voces, es decir, que se vaya con una obra completita”.