Landra citó a Enrique Shaw, dirigente de empresas en camino a la santidad


Se trata del miembro del directorio de cristalería Rigoleau, fallecido en 1962, del que se impulsa el proceso de canonización. Mauricio Landra lo mencionó como un hombre de fe que se comprometió con el mundo del trabajo.

En un caso inédito a nivel mundial, Enrique Shaw, el impulsor de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, fue postulado ante el Vaticano, luego del cierre de la fase diocesana de la Causa de Canonización.

Este empresario falleció en 1962 y tras su paso por varias empresas, como la cristalería Rigoleau, dejó una huella imborrable de como se debe y puede compatibilizar las metas empresariales con una visión cristiana, aplicando lo que la Iglesia sugiere a través de su doctrina social.


landram«Es la historia de un hombre de fe, que vivió su fe desde el laicado, con un compromiso muy fuerte en el mundo del trabajo». Así caracterizó Mauricio Landra a este hombre de excepción, de quien valoró «haber vivido la fe en este mismo suelo que habitamos». Landra es Decano de la Facultad de derecho Canónico de la Universidad Católica Argentina, institución de la que Shaw fue uno de los pioneros.

El sacerdote larroquense comentó que este hombre, luego de haber abandonado la carrera como miembro de la Armada Argentina y ante la posibilidad de ingresar al mundo empresarial, fue convencido por su director espiritual para dejar de lado su deseo de ser obrero para ser dirigente de empresas. «El sacerdote que lo acompañaba en su fe le decía que desde la posición social que ocupaba, él podía estar a cargo de algo mucho más grande y no dejar de ser servicial con todos. Por eso tiene la figura del empresario que también vive la fe y que no tiene que ser una oposición al obrero».

A tal punto llevó ese concepto que cuando supo de su enfermedad -la que convirtió en una ofrenda para seguir sirviendo a los demás- Landra describió que una vez Shaw recibió transfusiones de sangre que pertenecía a sus empleados. Luego de aquel episodio la frase que este dirigente pronunció fue «ahora soy feliz, por fin tengo sangre obrera en mis venas».

Trailer de la película

Quien fue Enrique Shaw

Hijo de Sara Tornquist y Alejandro Shaw, nace el 26 de febrero de 1921. Sara, su madre, fallece en 1925 y su esposo cumple su deseo póstumo confiando la formación de su hijo Enrique a un sacerdote sacramentino. Alumno sobresaliente del colegio “De La Salle”, cultiva y profundiza su vida espiritual. En la Escuela Naval Militar dará un extraordinario testimonio de fe, y en los mares del sur, desarrolla una comprometida labor apostólica.

Se casa con Cecilia Bunge en 1943; llegarán nueve hijos y la vida familiar irradiará un clima de alegría activa y acogedora que sabrán compartir generosamente. En 1945 siente finalmente que Dios lo llama a cumplir una misión especial. Pensaba en hacerse obrero por su vocación apostólica y social, pero un sacerdote lo persuade que debe llevar el Evangelio al mundo empresario. En este nuevo rumbo asume como virtudes empresarias la eficacia, la energía y la iniciativa. En cristalerías Rigolleau llega a ser Director Delegado.

Entre las múltiples entidades en que actúa, participa en la Acción Católica y el Movimiento Familiar Cristiano. Junto con otros empresarios participa en la organización de ayuda a la Europa de post-guerra que en 1946 promueve el Episcopado argentino, respondiendo al llamado de Pío XII, e intenta crear una entidad para que los empresarios “sean más cristianos”.

Con el estímulo del Canónico Cardijn funda en 1952 la actual Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y en intensa acción evangelizadora dirigida al país y América Latina promueve el ingreso a UNIAPAC (Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa).

En 1957 se le detecta un cáncer incurable. Acepta con cristiana serenidad esta dura prueba e inicia una tenaz lucha contra la enfermedad. Participa en congresos, dicta conferencias, edita publicaciones, redacta su diario y manuscritos aún inéditos. Integra como Tesorero el primer Consejo de administración de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Participa en la fundación del Serra Club.

Presidente de los Hombres de Acción Católica en 1961; ese mismo año será expositor en el Congreso Mundial de UNIAPAC celebrado en Chile. Su salud empeora en 1962 pero no declina hasta el final de su labor de dirigente. El último de sus valiosos y originales escritos “… y Dominad la tierra…” data de marzo de 1962.

El 9 de julio se pone conmovedora evidencia la relación de comunicación y afecto que mantenía con la gente, cuando, en una reunión con el personal, agradece cálida y humildemente a quienes donaron sangre para las intervenciones que prolongaron su vida. Hace un breve viaje a Lourdes y allí ofrece sus oraciones por familiares y amigos. Fallece el 27 de agosto de 1962.

El Papa Francisco sobre Shaw