Las fotos de la Escuela Técnica del día en que pasó a llamarse Pablo Roberto Broese

Fue quizá la jornada más emotiva desde la creación de la institución educativa en el año 2008. Luego de un proceso de más de un año que comenzó con la presentación de los cinco candidatos, de la elección del nombre y de la resolución favorable del CGE, la EET Nº 4 pasó a valorar con su nombre a un prócer de la tecnología larroquense.

Las imágenes sintetizan lo que fue el cierre de un círculo que comenzó a gestarse desde el mismo día en que la escuela técnica inició su actividad educativa. En una ciudad con tanta tradición emprendedora en la que durante un siglo todo se hizo a fuerza de inventiva y voluntad, fue fácil pensar en que algunos de esos tantos pioneros de la tecnología larroquense merecían grabar en hierro su nombre en la fachada del edificio. Y eso ocurrió el viernes cuando se formalizó la denominación de Pablo Roberto Broese.

Habla bien de nuestra ciudad que para una escuela técnica se elija el nombre de alguien que en el ejercicio de su profesión hizo honor a la técnica y a la tecnología, brindando soluciones creativas como aportes a la producción industrial y agropecuaria de la región. Pero también, en el “Gringo” Broese, además de su “hombría de bien”, se consagra su labor formativa porque aunque no fue en el marco formal de un establecimiento educativo, se brindó a quien lo necesitaba o pedía, con generosidad, compartiendo lo que sabía y transmitiendo además su pasión por seguir aprendiendo.

Cabe reconocer la labor de los directivos de la escuela y de toda la comunidad educativa  que impulsaron el trámite y el acompañamiento de la esposa, hijas, nietos y demás familiares para que Pablo Broese, sea mucho más que el nombre de una persona, para ser -como lo merece- una institución.