Llamado a la unidad y críticas al gobierno en el cierre de la ganadera de Gualeguaychú


 

Luego de dos días de actividades, el remate de reproductores fue la acción que cerró la 128º “Exposición de Ganadería”, organizada por la Sociedad Rural Gualeguaychú. Dalcol, Colombatto y Boc Ho fueron los oradores en el acto de apertura, quienes tuvieron palabras muy duras para los distintos estamentos del gobierno.

El sábado se desarrolló la segunda y última jornada de la 128° “Exposición de Ganadería” que contempló entre sus actividades principales la jura de reproductores de las razas Hereford, Aberdeen Angus y Braford durante la mañana; el remate de ovinos de razas Hampshire Down, Texel y Pampinta en horas del mediodía y la venta a martillo corrido de reproductores y vientres en la pista central desde la tarde hasta entrada la noche.

La doble jornada se desarrolló bajo el protocolo sanitario que ya es común en las actividades ganaderas y tuvo condimento especial la inauguración formal de la muestra donde tomaron la palabra el presidente de la Sociedad Rural Gualeguaychú, Sergio Dalcol; el titular de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), José Colombatto y el protesorero de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Raúl Boc Ho.

En tanto, llegaron especialmente para acompañar la muestra, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino; el titular de por la misma entidad del distrito Entre Ríos, Juan Diego Etchevehere; autoridades de FARER y presidentes de diversas rurales entrerrianas; entre otras autoridades gremiales.


En sus alocuciones, los dirigentes gremiales agradecieron el enorme esfuerzo de los cabañeros; destacaron la estoicicidad de los productores; hicieron un llamado a la unidad del sector agropecuario y repartieron críticas muy duras al intendente Piaggio y a los gobiernos provincial y nacional.

Sergio Dalcol agradeció a todos los que hicieron posible la Exposición de Ganadería número 128°, rescató el protagonismo de la Rural en la sociedad y remarcó fuertemente el rol del cabañero al que catalogó como “persona especial, particular y soñadora, que es la base de la fiesta que hoy estamos viviendo”.


Asimismo, se dirigió a la gestión comunal al referir que “las autoridades municipales quieren tener una producción sana, segura y soberana; y nosotros estamos de acuerdo, esas características son muy buenas y nosotros podemos hacerla”, señaló. Paso siguiente se preguntó: “¿Quieren comida sana? Nosotros sabemos hacerla ¿O cómo creen que se ha alimentado el mundo en los últimos 80 años, creciendo en forma significativa la expectativa de vida? La decisión de prohibir el uso de agroquímicos sólo ha causado un mayor éxodo de las pocas personas que aún quedan viviendo en las zonas rurales al tornar inviables sus explotaciones”.

 

 

Luego volvió a plantear otro interrogante: “¿Quieren comida segura? Nosotros sabemos hacerla. El campo ha demostrado con creces cuánto es capaz de producir de forma eficaz y eficiente si lo dejan, y teniendo todavía una capacidad para crecer mucho más. No alcanza con tener una tierra y poner allí un montón de gente que en 3 años no ha podido producir más que unos pocos atados de hortalizas”, criticó, a la vez que puntualizó: “¿Quieren comida soberana? Nosotros sabemos hacerla. Argentina produce alimentos para 400 millones de personas y puede producir más todavía si nos dejan. Todavía estamos a tiempo de revertir políticas que nos lleven a tener que importar comida. Tenemos en la región ejemplos de economías que eran campeones mundiales en determinados tipos de producción y hoy deben importarse”.


Dalcol agregó que “nosotros estamos dispuestos a dialogar, reafirmando que el rol del Estado es insustituible en toda democracia, pero entendiendo que este no debe convertirse en un monstruo que termine comiéndose aquello que pretende cuidar. Quiero pedirles a todos que no dejemos solos a nuestros dirigentes, que le exijamos, que le pidamos, pero recordemos que no está en ellos solamente resolver las dificultades que como sector nos aquejan. Nos están cocinando a fuego lento y muchos nos quedamos en el reclamo corto de exigir, pero sin aportar nada; debemos salir del letargo, de la siesta larga, del descanso despreocupado. Todos debemos ser protagonistas y el compromiso y esfuerzo por chicos que parezcan suman a la causa”, afirmó.

Por su parte, el titular de FARER, José Colombatto, apeló a la memoria colectiva cuando planteó que “esta Rural se plantó firmemente frente a un intendente que siguiendo el mandato del kirchnerismo nacional eligió como enemigo a los productores. Y lo primero que hizo fruto del revanchismo, el resentimiento y por sobre todo lo ideológico, fue producir una grieta que hoy padece la ruralidad con la comunidad gualeguaychuense”, al tiempo que recordó que “se intentó demonizar a los productores haciéndolos culpables de muchos males y queriendo enfrentarnos con la sociedad; pero nuestro intendente era el primero en hacer la cola y pasar por ventanilla para cobrar el fondo sojero”, criticó.

 

 

“O sea -continuó- había y hay una soja mala para el relato y el discurso ideológico, y una soja buena para hacer política”, reflexionó, a la vez que aseguró que “es la misma doble vara que nos encerró durante meses, pero permite a los políticos hacer fiestas en Olivos. Es la misma doble vara que aumenta los impuestos al tiempo que nos robaron 5 mil millones con contratos truchos. Es la misma doble vara que nos culpa del precio de la carne al tiempo que no tienen ni idea de cómo frenar la inflación. Es la misma doble vara que nos culpa de todos los males de la economía, pero no hacen nada para achicar el gasto de un Estado gigante e inútil. Y es la misma doble vara que otorga embajadas a funcionarios procesados por robarle al mismo Estado que lo premia”, destacó.

Para Colombatto “ya no hay lugar para esta vieja política. Debe nacer una política que premie el esfuerzo, donde la capacidad y la honradez sean requisitos indispensables. Una política que acompañe al que produce y no que lo persiga. Una política que escuche, que dialogue, que debata con altura y fundamentos. Y ya que traigo el tema del diálogo, lo invito señor gobernador a que reciba al campo entrerriano.

Ya van casi 6 años de gestión sin conversar en una mesa con el sector tal vez más importante que tiene la economía entrerriana. Necesitamos que nos escuche. Que sepa de primera mano la realidad del productor agropecuario. Entre Ríos necesita de la producción y nosotros necesitamos del acompañamiento del Estado. Es imposible sacar adelante esta provincia con rencores, con rancios prejuicios, con ideologías de hace 70 años. Los entrerrianos saldremos adelante si se deja de entender el Estado como un fin en sí mismo y si hay voluntad de consensos y de grandeza. Sólo así abandonaremos el atraso en el cual estamos sumergidos”.

Por último, hizo un llamado “a evangelizar, pero no desde el lamento, sino desde la dignidad y la verdad. Cada uno de nosotros tiene que ayudar a que la sociedad sepa y entienda qué es el campo y que es lo que hacemos. Solo así, cada uno desde su lugar, podremos vencer al relato falaz que intenta doblegarnos. No es tan difícil de entender. Sólo hay que despojarse de las ideologías con olor a naftalina que no han logrado nada y sólo han generado más pobreza y división entre los argentinos”, finalizó.

 

Finalmente, Raúl Boc Ho, resaltó la labor de los productores y de las entidades en los complicados momentos sanitarios y económicos del país, tuvo fuertes críticas para el gobierno nacional y lamentó profundamente la ausencia de diálogo con las entidades agropecuarias.