Los Scout encendieron en zoom su fogón de invierno


Fue la manera que encontraron los dirigentes del grupo San Isidro de mantener viva una de las dos actividades más importantes del año. Desde sus hogares y por celulares y computadoras, los chicos y sus familias compartieron una velada que ofreció momentos de diversión y la emoción de siempre.

 

Este 1 de agosto se cumplen 113 años de la creación del movimiento Scout a nivel mundial y la fecha es oportuna para dar cuenta cómo se las ingeniaron los discípulos de Sir Robert Baden Powell para resolver el desafío de mantener encendida la llama del scultismo, pero cada uno desde su casa, y así mismo, armar sketchs y compartir esas reflexiones que tanto ayudan a pensar y a pensarse, y que tuvieron otra preparación pero el mismo sabor.

Como los fogones de invierno presenciales, el que se realizó el 7 de julio por medio de intercambios de whatsapp y usos de plataformas digitales de streaming y editores de video de toda laya, Manada, Patrullas, Caminantes y Rover, produjeron ingeniosos contenidos que se pudieron disfrutar a la hora señalada, las 9 de la noche, con una expectativa ampliada por la distancia pero resuelta por la conectividad de zoom y fortalecido por el sentido de pertenencia tan característico del grupo.


Hizo frío ese día pero el mega fogón, que cumplió con la liturgia de proveerlo exageradamente con troncos de todos los tamaños y de encenderlo con algún dispositivo ingenioso, se replicó en las pantallas y de ahí a los ojos de cada uno.

La voluntad, las ganas y la disposición resolvieron lo que parecía imposible pero que a fuerza de continuidad, nos vamos acostumbrando, esto de vencer las distancias sociales con herramientas tecnológicas, algo que suele suspenderse y desaconsejarse cuando se comparten las vivencias a campo abierto, muchas veces saboreando las sensaciones que dejan tremendas heladas, en carpas con pequeñas fogatas en la que los chicos aprender a estar cerca de la naturaleza, a convivir, a tomar decisiones y a recibir órdenes, consejos y hasta algún correctivo.

Como debe ser. el himno scout cerró la noche, con manos entrecruzadas en la virtualidad y en cada casa, con las llamas más chicas pero vivas, ardiendo aún en los leños y en cada corazón scout.