Los scout encontraron “un tesoro” en el campamento

En Las Mercedes se realizó la última actividad previa al receso de verano del grupo Scout San Isidro Labrador del que participaron unas 50 personas entre chicos, colaboradores y dirigentes. Además de todo lo bueno que se vivió en el campo, el evento puso a prueba -con éxito- el esfuerzo de organización, coordinación y logística que se convierte en un ejemplo para la gurisada.

 

 

No se trata de alhajas ni piedras preciosas aunque si hubo un cofre del que salieron cosas muy especiales para el que las recibió y que sirvieron para encontrar lo valioso que se ve en el otro y lo propio. Ese fue el principal hallazgo que surgió de las actividades que se repartieron en tres lugares de Las Mercedes, entre las luces de los relámpagos, de las estrellas, de un nido de loro ardiendo a la madrugada, de las linternas y el fuego siempre presente al lado de cada lugar de acampe y en el majestuoso cierre.

Todo lo que pasó lleva a ver, sin ningún esfuerzo, el vaso medio lleno, y no tanto por lo que faltó, afectado por el clima, aunque recién en el amanecer del quinto día de campamento Norberto Fiorotto pudo entonar una de las canciones con las que suele despertar-saludar a los chicos y dirigentes de las diferentes ramas del grupo Scout San Isidro. El jefe de campo consiguió una guitarra prestada de uno de los integrantes de la patrulla Puma en reemplazo de la propia, que no sobrevivió a la humedad que dejó la lluvia del primer día o al ciclo de vida del instrumento.

La noche anterior se había estirado con el fogón que terminó tarde, mezclando los últimos suspiros del fuego de la ceremonia de cierre, con los resplandores de los refucilos cada vez más cercanos, que hacían prever un final abrupto para los cinco días que pasaron rápido. Fue uno de los momentos mágicos y más esperados que siempre despierta sensaciones que pueden imaginarse ancestrales e impregnadas de algo sagrado y maravilloso.

Por eso, del prólogo musical se pasó a desmontar el campamento, a avisar a los padres para que apuren el traslado hacia Larroque ante la inminencia de la tormenta que llegó pero pasó de largo. Lo que quedaba para hacer -investidura y pases- se trasladó a la sede en el parque de la estación, en el caluroso y húmedo mediodía.

Era domingo y atrás habían quedado imágenes, momentos y emociones que no se pueden contar y que alimentan la mística del grupo. Lo que sí se puede decir es que las cuatro noches que duró la última salida del ciclo 2018-2019 deja huellas imborrables en cada uno de los protagonistas y que todo pasó muy rápido, como los rayos y centellas que iluminaron el cielo increíble de la primera noche.

Ver la dinámica de grupo y como los dirigentes capitalizan cada momento, desde los más felices hasta los incómodos para generar espacios de aprendizaje emotivo a la gurisada, es algo que no tiene comparación. En eso, el consenso, como producto final del buen diálogo, es uno de las vacunas de sabiduría más provechosas que los chicos reciben de los adultos. Ojalá más padres valoren la idea de educar para la vida que tiene Scout de Argentina y que en Larroque encuentra fieles representantes.

Afortunadamente la tropa se renueva y entre los chicos que ingresan y los que se mantienen, los responsables del grupo encuentran receptores a ese mensaje que baja claro ya que refleja coherencia entre el decir y el hacer y que ejercita el respeto de los horarios, el orden, la cercanía con la naturaleza y la solidaridad entre tantos otros valores.

Llama la atención encontrar en este tiempo a personas dispuestas a brindarse a la formación de hijos ajenos con quienes tejen lazos muy fuertes, marcando pautas que trascienden en el tiempo y que sirven para la vida.

Detrás de esa primera línea hay siempre muchos que colaboran, con dinero, con donaciones y los más valorado: con tiempo, padres comprometidos y confiados por que ven el clima en que se desarrollan las actividades ordinarias de cada sábado a la tarde y las extraordinarias en los campamentos de invierno y verano o en las otras salidas que se van proponiendo y consensuando.

El campamento pasó y cada uno se llevó parte del tesoro, el que descubrieron dentro suyo y en los otros.