Maíz de primera, una buena entre la suba de retenciones y la sequía


La cosecha de la forrajera está dejando rindes de entre 5.000 y hasta 9.000 kilos por hectárea que en su mayoría arrojan resultados por encima de la rentabilidad. Incertidumbre climática y política sobre el resto de los cultivos de verano.

 

 

Toma ritmo la cosecha en el sur entrerriano con resultados que en algunos casos son excepcionales. Domingo Veronessi, de Unión Cerealera en Gualeguaychú, le comentó a Periódico Acción que la obtención por hectárea se ubica entre 7.000 y 9.000 kilogramos por hectárea, Santiago Mihura de Gualeguay Cereales, destacó la calidad y el peso del grano y ubica la mayoría de los rindes entre los 8000 y los 10000 kg/ha y Marcelo Michel, de Tierra Greda en Larroque cita valores de entre 6.000 y 8.000 kilos.

Los hermanos Jorge y Damián Benedetti fueron de los primeros productores larroquenses que comenzaron la zafra, el primer lote les dio 75 quintales. Estaban satisfechos aunque como el resto de los colonos locales esperaban un poco más.


Otro que comenzó temprano fue Andrés Gervasoni, que diferencia entre lotes de mediana calidad, que están en el orden de los 6.300 a 6.500 kilogramos, y los mejores, promediando los 7000 a 8000 kg/ha con topes máximos «muy puntuales» de 9.000.

En todos los casos, los números ofrecen una expectativa positiva que asegura rentabilidad para estas variedades de la forrajera. No es lo mismo para lo que se espera cosechar en el resto de los cultivos de verano, afectados en menor o mayor medida por la ausencia de humedad de la última quincena y las altas temperaturas.

Mihura puso en duda que si no llueve bastante se vaya a cosechar soja de segunda y que hasta la de primera está sufriendo la sequía. Además el gerente de Gualeguay Cereales describió que la floración del maíz de segunda coincide con el período de seca: «No se que va a pasar» se queja.  Algo parecido asegura Veronessi «Va a ser complicadito, nos va a quitar mucho rinde» se lamentó ante la falta de lluvias.

Gervasoni relata que con la soja, es un día a día, marcando que si no llueve dentro de una semana, el potencial de rinde va a caer entre un 30 y 40 por ciento respecto de lo que se esperaba.

Y si el clima meteorológico no ayuda para mantener lo bueno que está dando el maíz de primera, el político económico definitivamente lo complica, porque al escenario de merma en los rindes de soja se le suma la baja en el precio que supone el aumento en las retenciones. En definitiva, los productores cosechan otra vez con la certeza que será un año complicado, con la variable climática por ahora en contra y la política también.