Otra vez lo hizo: la lluvia complicó la Fiesta del Choclo


Todo venía bien, pero en el atardecer del sábado apareció un alerta meteorológico que se cumplió sobre la media noche y que obligó a cortar con la presentación de los músicos. La amenaza de la tormenta influyó para que mucha gente decidiera no concurrir.

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«Hugito» y su hermana Sandra. Foto: Alejandra Gervasoni

Las ganas, el trabajo, la colaboración y el entusiasmo de la gente de bomberos, la promo 15 del colegio Virué y del municipio no pudieron con el clima irreverente de este inicio de año. Hasta el mediodía del sábado las perspectivas de lluvia se ubicaban para la mañana del domingo, pero la naturaleza manda y desde la tarde un celaje que apareció desde el oeste sembró la incertidumbre. A esa altura la cancha del club central era prólogo de fiesta exitosa, con mucho calor que hacía pensar en una noche espectacular.
Pero a eso de las 21:30 un buen grupo de personas ya ocupaban sus lugares en las sillas ubicadas sobre el césped de central, el cielo mandaba señales de crisis inminente. Eso ya había decidido a los habitantes de zonas rurales que no se animaron a tener que desandar de apuro los complicados caminos de tierra.
En el escenario Hugo Gervasoni desplegaba todo su virtuosismo, primer sólo y después con el Vasco Zuruaga.
El Pato Viganoni prolongó el momento de buen folclore a la luz cada vez más notable de las descargas eléctricas.
Allí, ya con el cielo hecho un festival de relámpagos, hubo que decidir que hacer y se adelantó el plato fuerte que se pensó para el final. Entonces, Guillermo Novelli, el lider de La Mosca y su troupe subieron al escenario y comenzaron su show con las primeras gotas que después hicieron una pausa. Abajo, desafiantes ante los truenos, cientos de personas, especialmente los más jóvenes hicieron el aguante y acompañaron hasta el final.

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Los niños en el escenario junto a Novelli de La Mosca. Foto: Fernando Lonardi

No hubo para mucho más, la fuerte inversión para todo lo que se proyectó dejará los números muy ajustados y seguramente en rojo. Pero lo que finalmente pasó con el clima servirá de  experiencia para crecer en un evento al que se debe seguir apostando, ideando planes B de fácil implemetación.


Habrá que medir los pasos que se dan y volver a resolver la eterna discusión si vale o no el esfuerzo de traer figuras de renombre con su alto costo o regionales, más accesibles pero un poco menos convocantes.
Igual, cuando el clima influye, hay poco para hacer.