“No se puede estar en contra del aborto y votar a favor de la ley que lo despenaliza”

Así reflexionó el Párroco de Larroque al ser consultado respecto de los argumentos con los que algunos legisladores justifican el apoyo al proyecto que mañana será sometido a votación.  “Será la peor ley que tendrá Argentina en toda su historia” remarcó el sacerdote.

 

En una opinión que se suma al debate a horas de que la ley pase por la cámara de diputados y tras conocerse la decisión de Atilio Benedetti de votar positivamente, Heraldo Reverdito destacó que los que están a favor de la vida es una inmensa mayoría de los argentinos, cómo se ha manifestado en las marchas y en las firmas entregadas. “A nadie se le ocurre matar a un ser humano inocente” y explicó que tanto la ciencia como la religión aclaran el debate sobre la existencia de la vida desde la concepción.

Se lamento de ver “a los jóvenes entusiasmados (a favor de la ley) y ni siquiera se han planteado cuáles son los argumentos a favor de la vida, que son millones” y calificó como una contradicción “estar a favor de la ley y en contra del aborto: “la ley fomenta alevosamente la muerte de los inocentes, incluso hasta pedir que sea gratuitamente. Es imposible, no se puede, sí se despenaliza el aborto, se está claramente a favor del aborto” subrayó.

 

Respecto a que el debate de la ley sea tratado por el estado, en este caso representado por el Congreso, Reverdito expreso que “así todos los argentinos votaran a favor, la vida no entra en la democracia, uno no existe porque la mayoría pidió que yo viva, es un derecho natural que es anterior y está por encima la ley del estado y de la ley religiosa. Es un derecho humano fundamental, no es que el estado me da derecho a vivir, es un derecho natural anterior al estado, es anterior a la legislación, anterior a una mayoría o a la decisión de un tirano o de un rey. No puede una ley posterior a la vida terminar con la vida inocente”.

Cuestionó que muchos que están a favor de la ley son realmente mal intencionados, no la pueden promover así, con tanta saña, usando mentiras -por ejemplo- inflando absolutamente la cantidad de mujeres que mueren por aborto. Una vida vale muchísimo, pero son tres o cuatro las muertes por aborto clandestino procurado, entre 37 mujeres que murieron por los abortos en Argentina en los años 16 y 17, de los cuales la mayoría son embarazos ectópicos, y han sido abortos no queridos. Por aborto procurado creo que fueron seis o siete, de los cuales tres o cuatro fueron hechos en clínicas. Es mentira la cifra que dice” indicó.

Señaló que “otro gran argumento que se esgrime es el de la violación. Tampoco, aunque fuera así, que es terrible para la mujer y de las peores cosas que le puede pasar, se pueden matar a inocentes. Es la gran hipocresía de nuestra sociedad, incapaz de descubrir, perseguir, encarcelar y enjuiciar al violador, se quiere hacer desaparecer la única prueba que hay, que es el embarazo, para perseguirlo”.

Insistió en que “lo peor que le pueden hacer a una pobre mujer que fue violada, es hacerla cargar con otro delito peor, porque la naturaleza humana materna no se calla después. La hacemos culpable de un asesinato, quizá ella es la menos culpable entre los que actúan allí, pero le cargamos otra carga peor”.

Agregó que “toda persona que esté a favor de la vida, debe estar absolutamente en contra de la ley del aborto. No se puede estar a favor de esta ley que pretende despenalizar el aborto y estar a favor de la vida. O se está a favor de la vida o uno se convierte en un asesino consiente”.

El sacerdote llamó a “defender las dos vidas, la del niño que va morir seguro y de la mujer, la cual se las pone en riesgo, y legislar y ayudar a generar medios para cuidar a la mujer”.

Asimismo calificó de “un gran retroceso humano y cultural en la Argentina pretender esta ley” argumentando que “nos escandalizamos de la esclavitud y de los holocaustos o de las guerras, y estamos proponiendo lo que se llama “en democracia” -que de esto tiene poco- que las madres maten a sus hijos y legalizarlo encima, y hacerlo  gratuito, poniendo los pocos pesos de los argentinos, que a muchos les cuesta pagar los impuestos, al servicio de estas personas”.

Tras pedir a los cristianos que “recemos mucho” dijo estar “convencido que la fibra íntima de cristianos bautizados de la inmensa mayoría de los legisladores, va a aflorar en el momento ese, y lo va a tocar en el corazón y no aprobar semejante ley perversa. Va a primar la cordura, el sentido común, el conocimiento de la ciencia y la fe sobre todo. Porque un día tendrán que rendir cuenta a Dios, tarde o temprano Dios va a salir en defensa del niño y va a pedir cuenta, cómo hizo con Caín”. Pienso que va a triunfar esto y con la Gracia de Dios recemos todos. Invoquemos a la Virgen con el Rosario, con  la adoración al Santísimo, en la Misa, en toda oración personal y familiar, para que nuestros legisladores realmente piensen y reaccionen, así no manchen sus manos con sangre inocente”.

Finalmente evaluó al proyecto como “la peor ley en la historia Argentina por lejos, no puede existir otra ley así. No tiene ningún derecho, además es absolutamente anticonstitucional. No tiene categoría una ley por encima de la ley Suprema que es la constitución, y en segundo lugar el código civil, que prohíben esto y que llaman persona desde el primer instante de la concepción”.