Pepo Noel, un regalo navideño indispensable


Ayer fue otro de esos días que los larroquenses vamos a atesorar entre los mejores momentos. Nuestro Papá Noel cumplió su vigésimo octava recorrida y repartió alegría y caramelos para todos.

peponoel14Un caramelo lanzado por la mano de P.N. tiene otro sabor y es como  una semilla que hace brotar cosas que nos hace poner bien y que nos da energía para todo el año.

Los más pequeños, aquellos que ya son capaces de guardar recuerdos y viven la Navidad en su real sentido, incorporaron a sus huellas de la infancia una marca indispensable, que los acompañará para siempre y que ahora agendaron para repetir cada año.

Es por eso que los más grandes, sobre todo los «treinteañeros» también sienten algo doblemente especial: por el hecho en sí de asistir al momento y de ver la convulsión infantil y porque de algún rincón del alma salta el niño propio que hizo lo mismo, que corrió detrás de la camioneta y que hoy, en muchos casos, llevan a sus propios hijos a repetir la ceremonia de recibir la golosina o sacarse la foto en brazos del personaje.

A la mañana, en el Polidportivo, cientos de chicos ya habían vivido la «emoción del encuentro» y  Papá Noel les destinó 25 kilos de caramelos, la misma cantidad que lanzaba en toda Larroque en sus primeras visitas, hace más de 25 años.

Vivir en Larroque tiene esas cosas, únicas e irreemplazables. Podrá haber cientos de Santa Claus en las nevadas calles de Nueva York, Madrid o Nueva Zelanda, pero el nuestro es nuestro y lo seguiremos disfrutando.