Pirucho Romani, el hombre de las 80 casas


Es albañil desde hace 45 años y sigue dedicado al trabajo con las mismas ganas que el primer día. Aunque ya no encara proyectos nuevos, se dedica a concluir obras y a reformas. En una nota para escuchar, nos contó su historia desde su comienzo y nombró a varios de los ayudantes que tuvo a los que formó en el oficio de la construcción.

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Angel Romani, se llama igual que su padre y que su hijo mayor, pero no son muchos los que lo conocen por su nombre. «Pirucho» ha sido y es constructor desde sus 23 años, en los inicios de los 70. Trabajó un año con Emilio Guzmán y después agarró la cuchara por su cuenta y comenzó a construir la primera de las más de 80 casas que lleva en su haber. Primer junto a Rolando Pradal y luego con una larga lista de nombres que fueron formados en el oficio siguiendo las premisas claras del maestro: cumplir con la palabra.

piruchoromani1Ese es el principio que acompaña la trayectoria de vida de Pirucho Romani, al que no le ha faltado trabajo desde que comenzó, casi medio siglo atrás, y que hoy dio lugar a las nuevas generaciones de constructores en eso de encarar proyectos desde las bases. Ahora se dedica a terminar obras y a lo que él llama trabajos menores.
En la nota de audio relató su inicio en el rubro, una actividad que caracteriza a Larroque por la calidad y cantidad de las personas que la desarrollan, lo mismo que la de sus proveedores y que en el último tiempo ha evolucionado positivamente en la arquitectura, con profersionales abiertos a las nuevas tendencias que innovan en diseños y en el uso de materiales.


Con 45 años de trabajo sobre sus hombros, rodillas y cintura, Pirucho sigue dando vueltas con la cuchara y es un hombre bien dispuesto al diálogo y siempre de buen humor. Siempre ha sido así y esa disposición le sirvió para formar su reputación, sobre todo en su relación con gente como él, que venía del campo a la ciudad y que lo buscó para dar forma al sueño de la casa propia -y a medida que las familias crecían- para reformar, agrandar y mejorar lo que el mismo Pirucho ya había hecho.

piruchoromaniPero no solo habló de la cantidad de casas que construyó, más de 80, sino de su paso por la provincia de La Pampa, antes de ser albañil, de su padre, «don Angelo», que lo ayudó varios años y que se dedicaba al armado de los hierros; de sus hijos, que heredaron la habilidad y que están capacitados para construir, aunque hoy están dedicados a otra actividad comercial.
También recordó sus tareas más importantes y puntualizó una de las que más recuerda, la tumba del Padre Paoli, en el atrio del templo parroquial.

Entonces lo invitamos a compartir la voz de la experiencia con el acento pausado y tranquilo de alguien que silenciosamente aportó a la historia larroquense y que construyó una familia con el sustento que le dieron sus manos, blancas de cal y marcadas por 45 años de trabajo.


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