Poca humedad: No prevén grandes cambios en el clima en 2020


Noviembre y diciembre seguirán siendo meses deficitarios en cuanto a las precipitaciones y solo eventos excepcionales y poco previstos podrán aliviar la situación en lo que queda del año.

En situaciones de escasez como la actual, el sureste entrerriano es casi un oasis y como ya ocurrió casi a fin de octubre, porque no pensar en que pese a la adversidad de los pronósticos, vuelvan a a parecer nubes que sigan empujando el ciclo productivo 20/21.

Los departamentos Gualeguaychú, Gualeguay y Tala son en los que más se ha avanzado en la siembra de soja de primera y a su vez, donde se esperan los mejores rindes en la cosecha de trigo. Eso se debe a los puntuales frentes de tormenta que recorrieron la región al menos dos o tres veces entre septiembre y octubre.


Pero ya en noviembre, con días más largos y más radiación solar, las reservas van en retroceso en todos lados.

El último informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos consignó que la transición intermensual no ha dejado precipitaciones y que con este comportamiento es difícil que se consolide la temporaria recuperación de las reservas que se observó hace ya casi un par de semanas.

Esto no alcanza para sostener las reservas en un valor razonable y en consecuencia, esta primavera está transcurriendo ajustada, con el acecho de la sequía que amenaza con extenderse desde áreas del norte provincial hacia el oeste durante los próximos días.


En efecto, el balance hídrico define una franja que atraviesa los departamentos del norte y anticipa lo que sucederá si no cambia el patrón pluvial en el corto plazo. Nadie puede sorprenderse si la semana que viene mostramos un mapa con un área de sequía avanzando sobre la franja central de la provincia.

Para los lotes recién sembrados con soja, la humedad aún puede ser suficiente. Estos lotes aun no tienen gran demanda. Sin embargo es necesario recomponer la humedad de la parte alta del perfil, al menos hasta que las plantas logren algo de desarrollo radicular que les permita explorar reservas más profundas, algo a lo que puede estar logrando el maíz.

Los pronósticos de corto plazo no muestran una oferta de agua significativa hasta el miércoles próximo. Sin embargo vamos a una semana donde la circulación de aire será favorable como para acercar una importante masa de aire tropical. En este sentido, es posible esperar que la transición entre quincenas traiga novedades favorables. No podemos alentar un cambio definitivo, pero si una solución parcial que ayude a seguir.

ESCENARIO EXIGIDO

La humedad no sobra y es difícil que se observe una corrección pluvial de peso en lo que resta del año.
El mes de octubre no escapó a la tendencia pluvial deficitaria que predominó a lo largo del año. Si bien hubo períodos donde las precipitaciones incluso mostraron desvíos positivos, el patrón normal nunca logró restablecerse, algo que se vuelve muy evidente cuando se toman periodos extendidos de al menos tres meses.

En un año de estas características es de esperar que las reservas no encuentren un sustento significativo y por lo tanto el nivel de humedad siempre se presentará exigido, más aun cuando entramos en la época del año en que la atmósfera comienza a aumentar su exigencia.

Partiendo de las reservas actuales y proyectando tres comportamientos pluviales hasta finales de enero, podemos modelar como pueden quedar las reservas.

 

Figura 1: Escenarios de la situación de las reservas hídricas al 31/Enero en base al monto de la precipitación del 01/Nov/20 al 31/Ene/21.

Podemos ver que para lograr que la campaña se mueva dentro de valores adecuados de reservas, es necesario que las lluvias presenten un desvío positivo. De acuerdo a lo que venimos viendo este escenario parece improbable, aunque puede haber oportunas mejoras temporarias que pueden beneficiar a los cultivos. Para los próximos tres meses es más probable el escenario que muestran los otros dos mapas. Entendemos que para la provincia de ER, es posible que tiendan a predominar las reservas regulares, aunque no podemos descartar momentos en que se instale un ambiente más hostil para el desarrollo de los cultivos de verano.

Si bien este es un ejercicio teórico, el mismo nos está mostrando una perspectiva donde los rendimientos normales pueden ser fuertemente condicionados. Los resultados de la campaña dependerán, en buena medida, del oportunismo de los auxilios pluviales y de las estrategias de manejo agronómico.