Pregunta para De La Fuente: ¿hace falta en Larroque otra escuela primaria?

El Director Departamental de Escuelas de Gualeguaychú opinó sobre la posibilidad de contar con una nueva institución y se refirió a las gestiones que se hicieron desde Larroque por una escuela Nina. También comentó del avance administrativo del nuevo edificio para la escuela Pablo Broese y aseguró que la obra comenzará en el primer semestre de 2018. Analizó el alto nivel de conflictividad social y comentó sobre la necesidad de capacitar en recursos humanos a los directivos.

 

Héctor De la Fuente es, netamente, un componedor. Ese perfil, que anuló cualquier tipo de discusión política interna en torno a su nombramiento en la cartera educativa de Gualeguaychú, lo posiciona como un funcionario abierto a escuchar y a facilitar soluciones enfocadas en la centralidad de lo que es realmente importante. Visto así, se lo puede caracterizar como alguien que está a tono con lo que impone el momento social del país, donde las crispaciones, grietas y urgencias, dividen y reinan en muchos grupos humanos donde debiera imperar el “todo a su debido tiempo y armoniosamente” de Perón.

Y como De la Fuente perteneció o pertenece a ese grupo de valiosos cuadros de lo que en su momento se llamó “Militancia”, eso lo hace un interlocutor interesante con el que es fácil hablar, porque no responde con el caset, como si lo hacen muchos funcionarios que contestan lo que quieren y no lo que se le pregunta.

El antes y el después de la nota pasó por muchos temas, entre los que hizo alusión a lo que fue la creación de las escuelas Nina en la provincia, o de doble jornada, uno de los proyectos que -aún en etapas iniciales- ya se habla como posible para Larroque. Citó el caso de la primera escuela Nina de Gualeguaychú, la N° 116 “Abrazo Fraternal”, del barrio Villa María, donde el docente de Larroque, Miguel Díaz, es su director. “No podía fallar en la elección del lugar donde comenzaría a funcional la primera escuela Nina de Gualeguaychú y después de estudiar uno por uno el perfil de los directores de las escuelas elegidas, no lo dudé y me decidí por esa y no me equivoqué” remarca orgulloso de la Fuente, evocando el momento en que era vocal del Consejo General de Educación.

La posible creación de una escuela Nina para Larroque fue comentada desde la municipalidad desde inicios de 2016, luego de algunas conversaciones entre la secretaria de Cultura, Carina Mohlinger y el Diputado Sergio Kneeteman, con los ex funcionarios provinciales Mauro Urribarri y José Luis Panozzo, Ministro de Gobierno y Presidente del CGE respectivamente. “Actualmente no hay un pedido formal” aclara el titular de la D.D.E.G. pero no descarta conversaciones.

Ahora, con Rosario Romero y Marta Irazábal de Landó en esas funciones, se debe recomenzar a dialogar sobre una necesidad quizá no urgente de resolver pero si ineludible para Larroque, que se relaciona con la actual realidad y con el crecimiento vegetativo proyectado, para lograr lo que Carina Mohlinger se pone como objetivo: tener una escuela “del otro lado de la vía” es decir, hacia el norte de la ciudad. Ya la tendrá cuando se construya el nuevo edificio de la escuela técnica, de nivel secundario. Dotar a esa zona de una primaria y sobre todo, si alcanza el carácter de doble jornada, será un gran paso en el servicio educativo y social para la ciudad.

De la Fuente reconoce la necesidad de analizar cuál es la situación en nuestra ciudad respecto de la demanda de una nueva institución y admite que Larroque ha venido creciendo y considera que la oferta “ya de por sí está bastante ajustada” y que “sería importantísimo para la localidad poder crear otra escuela”. En tal sentido opina que un poco “depende del momento y de la situación que tiene la provincia respecto de los fondos disponibles, porque esto requiere de una inversión importante”. Sopesando todo eso reflexionó que “hay que estar atento porque si hay algo que no podemos perder de vista, es que todos los chicos que están en edad escolar, deben estar en la escuela, esto lo tiene que garantizar el estado, tan es así que hay muchas escuelas que tienen dos o cuatro alumnos en escuelas rurales y hasta uno” subrayó.

La construcción de la ET Nº 4 en el segundo semestre
Luego de la apertura de los sobres -en septiembre- para conocer las ofertas de las empresas interesadas en construir el nuevo edificio de la escuela Pablo Broese, en la que la empresa COPUL de Concepción del Uruguay presentó el monto más bajo, De la Fuente comentó que “ya se hizo una primera evaluación y en función de eso se hizo la preadjudicacion” y destacó que “se entregó un informe al Instituto Nacional de Educación Técnica para la no objeción. Luego, si la empresa supera esa etapa y que el gobierno adjudique la obra, se estima que los trabajos van a comenzar en el primer semestre del próximo año” detalló.

Para el funcionario las escuelas técnicas cumplen “una función importantísima” porque son generadoras de mano de obra. “Sabemos que de ahí se sale con un oficio que le permite comenzar un camino, que da herramientas para defenderse en la vida para desarrollarse trabajando por cuenta propia o en algunas empresas que lo requieran”.  Se lamentó de no poder haber concurrido a lo que fue el nombramiento formal de la escuela técnica de Larroque por razones de agenda ya que esta actividad se superpuso con otra que se realizaba en ese momento en la semi peatonal de Gualeguaychú, con una muestra de Nivel Inicial.

Bajar la conflictividad
El Director, coherente con ese perfil que describíamos al principio de la nota, planifica para 2018 una tarea que pasará por fortalecer el recurso humano con que cuenta la Departamental. “Lo lamentable es que estamos viviendo tiempos de mucha conflictividad en la sociedad, con situaciones de enfrentamiento, donde nos cuesta aceptar ideas diferentes. Esto lo que lleva a situación de conflicto, el asunto es cómo los canalizamos, sí lo canalizamos para resolverlo o si a esas situaciones de conflictos las potenciamos” evaluó.

Asimismo puntualizó que “cuando eso sucede en el lugar de trabajo, en este caso en las instituciones educativas, yo siempre digo que es lamentable porque es el lugar donde uno está mayor parte del tiempo, entonces debería ser saludable el lugar de trabajo y para ser saludable tenemos que trabajar en armonía,  más allá de que se dan situaciones no esperadas de conflictividad”.

Consideró que este problema “se ha agudizado bastante y uno de mis objetivos cuando vine, es -justamente- trabajar más cerca de los directivos, porque es en ellos dónde más impacta el problema, porque son quienes tienen qué conducir la institución”. Incluyó en el debate necesario a las comunidades que rodean a cada escuela y puso como ejemplo que “hace poco estuve en una comunidad muy chica en la zona rural, con los padres y docentes a raíz de ciertos conflictos que había entre la escuela y la comunidad. Y bueno, tuve una reunión de 3 horas para ir viendo como con compañía de la supervisora como podemos canalizar esa situación de desencuentro que había”.

Explicó que “a veces se llega un punto que puede ser sin retorno, entonces empieza a pasar el tiempo y se puede agravar más que a resolverse. Siempre hay que tratar de estar presente y tomarlo el conflicto a tiempo. Yo me propongo a comienzo del ciclo lectivo, trabajar con los directivos tanto en primaria secundaria o terciaria, en distintas modalidades, y charlar para que también sepan que van a encontrar en mi a una persona dispuesta a acudir cuando haya que resolver algunos temas.

En eje
“Se pierde la centralidad que son los alumnos y esto es lamentable muchas veces, que los adultos, al no estar cumpliendo los roles que tenemos y para lo cuales se nos ha asignado, ya sea docente, directivo, o como padre o el rol que ocupemos, y transmitimos a los chicos, situaciones de conflictividad, que después, a su vez, sabemos que los niños lo que hacen es repetir conductas que ven en su casa o donde conviven. Esto es lo que a veces no entendemos y en la escuela puede que el niño pase a ser el chivo expiatorio de estos desencuentros de nosotros los grandes”. Eso también hace a la burocracia por las cuestiones administrativas que se quieren resolver, y la conflictividad social no es ajena a esto. Ante cualquier situación, lógicamente la gente se quiere documentar, por eso aparece el acta, la nota, el escrito y somos generadores de mayor burocracia en vez de dedicar energía a lo importante” finalizó

 

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