Preocupa el alto nivel de incidencia de las enfermedades respiratorias en la comunidad

Aumentó la atención en consultorios y en el hospital, donde se realizan más del doble de prescripciones de remedios que en otros años. En la escuela 66, donde más impacta el problema, el ausentismo alcanzó ayer a un tercio de la población escolar. Hoy habrá una reunión en la municipalidad para evaluar posibles medidas.

 

Dr. Mario Pedroza. Foto: Mario Escobar

Mario Pedroza, el director del hospital San Isidro ha recibido en estos días informes de las escuelas de nuestra ciudad que reportan el alto índice de enfermedades respiratorias que está causando un nivel de ausentismo sin precedentes. Acumula datos y estadísticas que revelan que este año, como nunca antes, las enfermedades respiratorias tienen una incidencia inédita. Igualmente destaca que, a diferencia del año anterior, si bien la propagación de la enfermedad es mucho más amplia, hay menos casos que merecen internación, es decir que la mayoría se resuelven de manera ambulatoria.

Sin embargo puntualiza que ayer, por ejemplo, la estadística indicó que se labraron más de 100 recetas del plan Remediar, con el que se prescriben antifebriles, descongestivos, corticoides y antibióticos. Esa cantidad representa un incremento de más del 100 % respecto de lo que suele ser normal. El profesional comentó que este año el aumento de consultas de se dio de manera más tardía, en 2016 había comenzado desde abril y alcanzó su pico en mayo.

El cuadro de situación a partir de lo que se registra en las escuelas, en el hospital y en los consultorios privados, donde hay una saturación en la capacidad de atención, desembocó que durante esta mañana Pedroza mantendrá una reunión con el intendente municipal en la que evaluarán posibles acciones. Una de ellas es elevar información a los organismos provinciales de salud y educativos. Darío Benedetti comprometió el apoyo a lo que decida el director de la salud local para gestionar ante los entes estatales.

En uno de los consultorios de nuestra ciudad calificaron de “caótica” la situación, por la cantidad de turnos que deben dar diariamente y por la organización que deben implementar para separar a la población “sana” de aquella que tiene síntomas. Tratan de hacer esperar a las personas con consultas que no merece una rápida respuesta, para evitar que pasen por el lugar y estén más propensos al contagio.

Alto ausentismo escolar
Erminda Ronconi, directora de la escuela Nº 66 José Manuel Estrada comentó esta mañana que ayer, sumando los dos turnos, faltaron 151 alumnos y 7 docentes, cantidad que ronda el 30 % de la población escolar. Es un porcentaje que triplica lo que suele ser normal. En la escuela Faustino Suárez el problema se siente menos: Patricia Carboni, su directora reportó que ayer se ausentaron 67 alumnos. Carboni comentó que en general “los certificados médicos son de entre 3 y 5 días”.

En ambos establecimientos educativos se han implementado las mismas medidas preventivas que sobre todo pasan por concientizar a los chicos sobre el lavado de manos con el jabón líquido colocados en los baños y el uso de alcohol en gel. También ventilan los ambientes y piden que los alumnos o docentes con síntomas no concurran a clase, pero claramente eso no ha sido suficiente para frenar la propagación del cóctel de virus que provocan resfríos y gripes.

En el colegio Virué la situación tiende a mejorar respecto de lo que fue la primer semana de junio donde faltaron 63 alumnos y 16 docentes, bajando a 38 y 11 respectivamente. En el Instituto también la incidencia actual es menor y alcanza al 13 % de los alumnos -unos 30- y al 15 % de los profesores. En cambio la cantidad de afectados en la escuela técnica es mayor y esta semana llega a superar el 30 %, que en números ronda unos 40 alumnos.

A diferencia de lo que ocurre en la primaria, los de nivel secundario no hacen el mismo foco en la prevención aunque todos enfrentan el mismo problema: ninguno recibe aportes económicos suficiente del estado para la compra de elementos que ayuden a la prevención. Es por medio de las cooperadoras o los propios docentes y alumnos que en las aulas o baños haya jabón o alcohol en gel.