Pura mística y un gran fogón en el inicio del festejo de los 20 años del grupo Scout

Así fue el festejo anticipado del San Isidro Labrador, que el sábado entre la tarde y la noche, reunió a todas sus divisiones en su sede. Realizaron una serie de actividades en diferentes puntos de la ciudad y para finalizar compartieron una cena a la canasta y más juegos.

 

 

 

Damián Elena, el jefe del grupo, después de que con Norberto Fiorotto y otros dirigentes teatralizaran una reflexiva situación acerca de si estamos preparados para servir al prójimo, encendió las luces de bengala de la torta con los 20 años.  Fue el punto cúlmine de una jornada que había tenido la investidura de los chicos que se incorporaron este año, de los nuevos dirigentes y de Mónica Ronconi, la mamá colaboradora siempre presente para deleitar con sus platos y su predisposición al grupo.

Durante la tarde se habían repartido en pequeños grupos en espacios públicos de la ciudad -como cuando realzian la colecta de Cáritas- para hacer visible su presencia en la comunidad, esta vez en «modo recreativo» y a la noche se congregaron en la parroquia para agradecer «al Gran Jefe» por las dos décadas de buenos momentos.

 

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Después, cena a la canasta, para cerrar con un fogón que aportó a la magia scout y que iluminó, le dio calidez a la fría noche y enrojeció las mejillas de tanto gurí contento, que en muchos casos, por primera vez asistían a semejante muestra de «don Hefesto», que -por si no lo sabe- es el dios del fuego, representado en este caso por Jaime, otro papá del grupo.

Las más de 100 personas y personitas que se reunieron, abrieron los festejos, sencillos pero únicos, del grupo San Isidro Labrador de Larroque, que este martes, a las 6:30 de la mañana, convocará a sus integrantes a desafiar el frío para izar la bandera en la sede del parque de la estación y portar el distintivo que inmortalizará los 20 años.

Nostalgia, presente y futuro subirán al mástil junto a la celeste y blanca, a los colores del escultismo y a los del grupo local, para mantener bien altos los ideales de Robert Baden Powell.