Respaldo provincial a la cadena ovina


Mientras en Mansilla ultiman detalles para la apertura del frigorífico, cabañeros suman nuevas razas que mejoren la producción y la calidad de la carne. El Estado cumple un rol esencial al impulsar los desafíos con políticas públicas concretas.

 

La producción ovina se consolida en Entre Ríos de la mano de emprendedores comprometidos con su región como el Grupo Cambio Rural, que coordina Sergio Taffarel desde hace siete años, y la cooperativa Agropecuaria Federada de Gobernador Mansilla que pondrá en marcha un frigorífico que dará previsibilidad a la comercialización de cortes ovinos.

Dueños de una visión progresista del sector que integran, imprimen esfuerzo en capacitación e inversión en el marco que da la Unidad Ejecutora Provincia de la Ley Ovina que funciona en el ámbito del Ministerio de la Producción.

El grupo Cambio Rural lo hace al mejorar la calidad de sus rodeos, al punto que sumaron la raza Santa Inés a su esquema productivo y la entidad solidaria de Federación Agraria al poner en marcha una planta frigorífica específica para ovinos.

En la localidad de Herrera, departamento Uruguay, se concretó la jornada de divulgación técnica en que se presentaron ejemplares de la raza Santa Inés, y en ese marco el ministro de Producción y Turismo Juan José Bahillo precisó: “Este es de los lugares donde tenemos que participar los funcionarios. La Patria, la provincia y la producción se forja desde el trabajo del día a día. Los productores entrerrianos son muy eficientes.

Acá hay potencial de crecimiento y el gobierno provincial está presente. Los productores pequeños y medianos en especial necesitan y demandan un acompañamiento. Desde la Mesa Ovina trabajamos en ese sentido, en fomentar el desarrollo”.

Por su parte, Taffarel, titular de la Cabaña El Luchador, manifestó que “los productores necesitamos políticas claras y acompañamiento. Hace años que trabajamos como grupo, tenemos distintas visiones, pero siempre acordamos un camino en común”.

A modo de colofón el intendente de Herrera, René Bonato, indicó que “es fundamental funcionar juntos entre el sector privado, el municipio y el Estado provincial. La presencia del ministerio de la Producción en la figura de su titular en esta jornada es alentadora porque las pequeñas localidades entrerrianas somos parte del campo”.


“Hace dos años, vender un reproductor ovino cerca del valor de un toro era impensado y ahora lo estamos logrando. Arrancamos con poco, pero haciendo las cosas bien. Nos gusta hacer lo que no hacen los otros y estamos mejorando”, sostuvo Taffarel.

Los productores coincidieron con Bahillo, en que el sector se debe integrar cada día más para avanzar y en ese sentido la industrialización que propone el frigorífico de Mansilla mejora el horizonte comercial.

“Santa Inés es una raza impresionante. Si lo logran en Paraguay lo podemos hacer nosotros. Y en eso estamos” relató el cabañero. La raza oriunda del nordeste del Brasil logró desarrollo hacia el sur, se instaló en Paraguay y ahora hace sus primeras armas en campos entrerrianos. Rusticidad es un término que la define.

Desde la Cooperativa Federada de Mansilla cifran expectativas en arribar a la apertura del frigorífico ovino en los meses venideros. Aspiran a ejecutar el último tramo de la obra y gestionar las habilitaciones provinciales de rigor antes de la llegada del invierno. “La producción ovina tiene arraigo en la provincia, la gente de campo la conoce bien y saben cómo criar buenos animales y lo mejor de todo es que genera arraigo; permite que las familias se queden en su lugar”, expresó Ricardo Garzia, cooperativista ligado al emprendimiento industrial.

Por su parte, Exequiel Alvarenque, director general de Producción Primaria de Entre Ríos, precisó que “el sector tiene que volver a ser complementario de la producción bovina, debemos seguir trabajando para recuperar esa posición y con la calidad de productores que hay en la provincia ese objetivo se va logrando”. El funcionario, aportó que los datos oficiales marcan un stock ovino de 600.000 cabezas en la provincia; marca que se puede ir multiplicando.

 

Valor agregado y formación de precios

Si bien son 30 los asociados a la cooperativa, la totalidad de los ganaderos pueden sumarse al proyecto, tan ambicioso como real. Se trata de concretar un procedimiento que contempla varias etapas: arranca con la faena, sigue con el enfriado del producto, se pasa por el procesado y finalmente se lo presenta en bandejas para consumo.

Para graficar el grado de avance que muestra la iniciativa, tanto en el aspecto edilicio como productivo, el dirigente explicó que solo restan los retoques finales y la habilitación provincial dado que por ahora no tendrán tráfico federal de mercadería.

En el desarrollo de la propuesta industrial el Estado provincial es un actor central, que participó con asesoramiento, financiación y gestión. Para eso resulta clave la Unidad Ejecutora de la Ley Ovina, mesa desde donde se patrocinan políticas de innovación, asesoramiento y acompañamiento como las que impulsan desde la cooperativa o el grupo Cambio Rural de los cabañeros.

En ese sentido, desde el ámbito de la Unidad Ejecutora tienen en consideración la necesidad de formar precios de referencia para dar previsibilidad a la operación. Sucede que a nadie sorprende que el frigorífico de Mansilla llegue a faenar 36.000 animales al año y para que eso sea posible el productor debe tener pautas lo más claras posible. “Hay que seguir para adelante, investigar, estudiar opciones, ver cómo hacen las cosas los productores que logran buenos resultados” definió Alvarenque.

“Hay mucha cultura ovina en la provincia de Entre Ríos”, destacó Garzia. Además, el dirigente de Federación Agraria indicó que “los números para los pequeños productores van a cambiar”. Incluso determinó que el consumidor “no se va a encontrar con una media res o un cordero entero, va a poder consumir cortes muy bien faenados y presentados para la cocina. La calidad de esta carne desde el punto de vista de la salud, es tanto o mejor que la carne de vaca o la carne de cerdo”.