Roberto Romani y el recuerdo del Padre Paoli


Celebrar el centenario del padre Alberto Bernardo Paoli Lovera, implica recrear escenarios cargados de identidad larroquense, donde la impronta del sacerdote y amigo, dejó huellas indelebles.

Su existencia transcurrió entre misas, bautismos, casamientos, patronales, aulas y escenarios para el arte.
Llevó con auténtica vocación el evangelio que alumbra y provocó los gestos asombrados de sus actores de reparto.
En nuestro pueblo, sus palabras y su compromiso comunitario, hicieron posible la concresión de innumerables obras, muchas de las cuales tienen su sello y su entusiasta proyección.

El padre Alberto será homenajeado durante varios meses por los destinatarios de su legado extraordinario; y nos parece muy bien.


El padre Paoli será recordado una y mil veces por cada uno de los continuadores de su ofrenda cultural y religiosa, quienes intentaremos cada día desprender una rosa del cielo de las ilusiones, para multiplicar su encanto y perfumar de renovados sueños la tierra de todos.

Larroquenses hermanos: participemos con alegría de estas evocaciones, y tratemos de prolongar al corazón de nuestros hijos aquellas auroras de armonía y gracia que el sacerdote querido sembró generosamente entre esta comunidad que lo recuerda y admira desde todos los tiempos del crecido afecto.

ROBERTO ROMANI