UIA reclamó medidas «de shock y de aplicación inmediata»

Recesión, falta de acceso al crédito, presión impositiva que afecta el agregado de valor y el empleo fueron los principales puntos que, según la entidad, hay que revertir. Hoy se reúnen con Alberto Fernández.

 


Miguel Acevedo, al inaugurar ayer el Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba Crédito: UIA

CÓRDOBA.- «¡Qué lástima que Miguel tuvo que viajar!», ironizó el presidente Mauricio Macri, en referencia a Acevedo, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), que no estuvo cuando él llegó para participar del cierre del XII Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC). Fue el titular de la delegación local, Marcelo Uribarren, el encargado de entregarle una placa por ser el primer mandatario en asistir a una reunión de este tipo en el interior.

Los industriales reunidos en Córdoba recibieron al Presidente con una serie de reclamos respecto de las medidas que se deberían haber tomado para evitar una crisis «extrema», como la mayoría definió a la que atraviesan los distintos sectores. De antemano plantearon que los anuncios que podían cambiar el clima eran «financieros, de shock, d e aplicación inmediata». Las promesas, en las actuales circunstancias, no los conforman.

En el coloquio dieron el presente Roberto Urquía, Cristiano Rattazzi, José Urtubey, Martín Cabrales y representantes de diferentes sectores económicos de Córdoba y del interior del país. Más allá de la convicción de lo que se requiere para empezar a repuntar (en primer lugar ubican la baja del costo del crédito), reconocen que la actual administración «no tiene margen para hacer mucho». Sí se lamentaron de que, aun con diálogo siempre abierto, no se escucharon sus planteos.

En la apertura del encuentro, Acevedo -quien se fue al mediodía porque tenía otros compromisos- adjudicó a la «ausencia de previsibilidad» el origen de la crisis que atraviesa el país. «No hay que discutir entre dos modelos, hay que acordar un modelo de país», enfatizó. Reclamó un «consenso de fondo» porque hasta ahora son «consensos de emergencia».

Habló de «consensos» y no de pacto, tal vez evitando usar el concepto que Alberto Fernández viene repitiendo. Después de la participación de la UIA junto a la CGT en el encuentro con el candidato del Frente de Todos en Tucumán, hace unas semanas, parece haberse profundizado la distancia entre la entidad fabril y el Gobierno.

Horas después de esa foto, el ministro Dante Sica sostuvo que la UIA había «tomado una posición política». Y agregó: «No era una foto en un ambiente descontracturado, sino con un cartel partidario con los principales candidatos de esa agrupación. También es bueno que las instituciones muestren su posición política para saber cómo estamos construyendo ese diálogo».

Ayer, Acevedo pidió solucionar los problemas que «la falta de previsibilidad transformó en urgencias y diseñar un proyecto nacional que nos permita anticiparnos a crisis como las que vivimos en la industria y en el país».

Hoy la cúpula de la entidad se reunirá con Fernández y le entregará una serie de propuestas que hacen eje en ganar productividad, inserción inteligente en el mundo y federalismo. «La agenda es la misma para todos los candidatos», apuntó el vicepresidente de la UIA, José Urtubey. Acevedo definió esas medidas como «un aporte para dejar atrás los vaivenes económicos y financieros que nos atraviesan cíclicamente».

«Siempre estamos corriendo atrás de los problemas, esa es una de las razones por la que nos cuesta tener políticas de Estado», indicó, y mencionó como los problemas más significativos de la coyuntura la caída de la actividad, la falta de acceso al crédito, un sistema tributario que afecta el agregado de valor en origen y la inflación, «todos los que afectan la creación de empleo».

En los pasillos del hotel donde se hizo el coloquio, varios empresarios lamentaron que muchos de sus pares hubieran sido «aplaudidores permanentes» de la actual gestión. Entendían que si hubieran marcado más los errores habría habido posibilidad de corrección.

Otros fueron más allá: interpretaron como la «pérdida de una oportunidad» que un empresario que llegó al poder por el «voto, en democracia» no hubiera aprovechado el apoyo para poner en marcha un plan económico integral y que «mirara a la industria, no solo a los unicornios».

De todos modos, tanto Acevedo como Uribarren usaron una expresión que en los últimos tiempos emplean en Juntos por el Cambio: «No nos rendimos». Claro, lo hicieron en referencia a la industria.

Por: Gabriela Origlia