Vecinos de la Ruta 51 calificaron como “histórico” el avance de la licitación

La traza  vial que une las localidades de Larroque y Urdinarrain  será asfaltada en su totalidad, para beneficio de gente que todavía habitan una zona que queda incomunicada cada vez que llueve, salvo el tramo ya pavimentado entre Urdinarrain y Parera.  Hablaron los vecinos que habitan en Larroque y Pastor Britos.

 

Urdinarrain, Parera, Irazusta, Larroque, Gualeguaychú y toda la gente de los campos lindantes, como Colonia Staubert y otras, una vez finalizada la obra, tendrán la vía de comunicación que merecen. Comunidades que nacieron al paso del tren y que  comparten historias de vida muy similares. Inmigrantes que trabajaron y mejoraron  campos poblados de algarrobos y espinillos. El tren prácticamente desapareció.

ruta51bCada tanto pasa uno de carga, pero sin la asiduidad de décadas pasadas. Larroque y Urdinarrain crecieron por la pujanza de sus vecinos y por contar con una cinta asfáltica que la une con el resto de la provincia, mientras que las localidades rurales entraron en una lenta agonía por la desidia y promesas incumplidas de distintos gobiernos, a los que el interior profundo, poco y nada les importó.

Virgilio Fiorotto, productor agropecuario jubilado, contó que vio nacer la ruta, precisamente en el “año 1951 cuando se hizo el tramo de Irazusta a Larroque”. Recordó que en aquel año echaban “tierra con la pala de buey, terraplenándose el camino  a lomo de caballo”. Antes, continúa se “llegaba por la divisoria a Larroque”.

Calificó la apertura de sobres  para terminar, en un tramo, lo que falta como algo histórico, no solo para “los productores y los pobladores de la zona, también para el departamento y la provincia”.

Comentó que del otro lado del Gualeguay existen varias rutas, mientras que nosotros “teníamos la 14 y la 16 nada más. Y por más que la primera se haya transformado en “autopista estamos hablando de una ruta”. Por eso la lucha para que  se termine definitivamente una  vía de comunicación que conforma “la columna vertebral del Departamento”.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Comentó que su casa quedó en el campo, y que ahora vive en la ciudad de Larroque por las comodidades que ofrece una urbe. Ahora, si hubiese tenido una ruta asfaltada seguiría “viviendo en el campo, porque es muy linda la vida allí”. Recordó que en sus tiempos mozos trabajó en la producción láctea. “Fueron 18 años muy duros en el tambo  con caminos en pésimo estado, y sin el servicio de electrificación rural. Los caminos, cuando llovía, se transformaban en pantanos, y  había que sacar la producción en carro, con los inconvenientes que esto generaba con  tachos de 50 litros.” Agregó que en  más de un “invierno me tocó salir, a Larroque, en el carro con los chicos a la escuela y la leche, dado que era imposible utilizar la camioneta”.

La mirada sobre el éxodo rural
Después de casi dos décadas, decidió dejar el tambo, por la sencilla razón de no tener un camino en condiciones. Por último, se mostró preocupado por el éxodo rural que se profundizó con el correr de los años. Contó que hace poco recorrió la zona con un familiar que no podría creer como “había cambiado la geografía del lugar, plagado de taperas y montes, en lugares donde antes, vivían familias”. Acotó que cada 500 metros encontrábamos “una casa, corrales, un galpón, familias que vivían en el campo”, y ahora, con suerte” encontramos un puestero cada 5000 hectáreas”. Ni hablar de “escuelas que cerraron por falta de alumnos y otras que trabajan con una matrícula mínima”.

“Esperamos que este sea el final de un largo camino”, destacaron  las docentes jubiladas Graciela Mogni y  Norma Uranga, en relación a la promesa de terminar el tramo más largo de una obra varias veces postergada. Graciela recordó que el 8 de marzo se van a cumplir cinco años de una “reunión picante que se desarrolló en la Zonal XI de Gualeguaychú, con la gente de la DPV y legisladores peleando por la ruta”. En ese entonces, la ex docente, entregó una “carpeta que detallaba la importancia de tener una ruta asfaltada”.

“Cinco años de dura lucha hasta este momento”, dijo en relación a la apertura de sobres. Por su parte, Uranga indicó que en Pastor Britos  “había muchos micro emprendimientos, tales como tambos que cerraron por la falta de caminos, quedando una sola explotación en Colonia Stauber que es el de Bernardo Bohl, productor que sigue luchando contra la falta de una infraestructura vial sólida”.

Un fenómeno que se está dando, en el tramo asfaltado, es el de “gente que emigró quiere volver a su terruño, lo que marca la importancia de tener un camino seguro, llueva o no llueva”, remarca Uranga, quien agrega que “gente de Urdinarrain, está comprando chacras con la finalidad de  devolverles la productividad que supieron tener”, también de Buenos Aires para “establecerse definitivamente en Parera, Britos y alrededores”, algo que repetirá en Almada e Irazusta, cuando la Ruta 51 sea pavimentada en su totalidad.

La obra
La pavimentación y construcción de puentes en la ruta provincial Nº 51, tramo Larroque-Estación Parera, tiene un presupuesto oficial de 244.620.287,47 pesos y un plazo de ejecución de 24 meses.

Diario El Día

Enjoy this blog? Please spread the word :)