Comenzó a bailar folklore a los tres años en Larroque, recorrió certámenes y escenarios, llegó al Teatro Colón y recientemente fue reconocido en Brasil. El sábado 15 de agosto regresó a su ciudad para compartir un seminario con nuevas generaciones de bailarines. “Extraño a Larroque todos los días”, contó.
Escribe Franco Lizarzuay