Lihuen, de Larroque a las luces del Teatro Colón: la historia del bailarín que volvió a casa

Comenzó a bailar folklore a los tres años en Larroque, recorrió certámenes y escenarios, llegó al Teatro Colón y recientemente fue reconocido en Brasil. El sábado 15 de agosto regresó a su ciudad para compartir un seminario con nuevas generaciones de bailarines. “Extraño a Larroque todos los días”, contó.
Escribe Franco Lizarzuay
GENERALES21/08/2026--
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Hay historias que comienzan mucho antes de los grandes escenarios. La de Lihuen Fiorotto, bailarín nacido en Larroque, comenzó cuando apenas tenía tres años. Por entonces, el escenario era otro: las primeras clases, el folklore, los ensayos y los viajes a certámenes junto a su familia y sus maestras.

Con el paso de los años llegaron nuevas experiencias, nuevas disciplinas y nuevos desafíos. También llegaron los sacrificios: viajar, participar en competencias, organizar peñas para recaudar fondos y buscar permanentemente espacios de formación.

Detrás de cada paso hubo una familia acompañando y una maestra que lo vio crecer desde sus primeros movimientos.

Marijó fue su maestra desde los tres años.

Ella recuerda aquel recorrido y el crecimiento de quien, con el tiempo, comenzaría a construir su propio camino dentro de la danza.

A los 16 años, Lihuen todavía trabajaba para perfeccionar movimientos, lograr una apertura determinada o dominar un giro. La danza clásica le exigió disciplina, paciencia y constancia.

Y Lihuen siguió.

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Del primer paso a las luces del Teatro Colón

La formación y la búsqueda de nuevos desafíos lo llevaron a explorar distintas escuelas y disciplinas hasta alcanzar uno de los escenarios más importantes del país: el Teatro Colón.

Para cualquier bailarín, llegar allí representa un reconocimiento a años de preparación y esfuerzo.

Para Lihuen, además, significó llevar el nombre de Larroque hasta uno de los escenarios más emblemáticos de la Argentina.

Pero el camino no terminó allí.

Recientemente regresó de Brasil con importantes reconocimientos: primer premio en clásico solista, primer premio en clásico en pareja y primer premio en contemporáneo solista.

Tres distinciones que reflejan el presente de un bailarín que continúa formándose y buscando nuevos desafíos.

Volver al lugar donde todo comenzó

El sábado 15 de agosto, Lihuen regresó a Larroque

Llegó con su mate, con la sencillez que lo caracteriza y con un abrazo para su antigua maestra. Pero esta vez el regreso tuvo un significado diferente: ya no volvía como aquel niño que comenzaba a bailar.

Volvía como bailarín y como maestro.

Durante el seminario compartió conocimientos de danza clásica y contemporánea, repertorio, técnica, teoría e historia de la disciplina. Pero también buscó transmitir una mirada particular sobre el arte.

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Para Lihuen, bailar no consiste solamente en ejecutar movimientos.

“La danza es poder expresarlo con el cuerpo”, explicó.

Y agregó que una de las líneas que buscó trabajar durante el seminario fue precisamente esa: bailar, disfrutar del cuerpo y disfrutar de la posibilidad de expresarse.

La experiencia también tuvo un componente profundamente personal.

“Extraño a Larroque todos los días”, contó Lihuen.

Actualmente, su trabajo y su carrera artística lo mantienen lejos de la ciudad, pero regresar significó reencontrarse con sus raíces, con su gente y con aquella maestra que estuvo presente desde sus primeros pasos.

“Había ganas de hacer”

El seminario reunió a alumnas de distintos estudios y dejó una experiencia que Lihuen valoró especialmente.

Hubo aciertos y errores, movimientos que salieron y otros que necesitaron repetirse. Pero, para él, había algo todavía más importante: las ganas de aprender.

“Las chicas eran muy copadas. Hacían, con aciertos, con fallos, pero se mandaban igual. Había ganas de hacer”, recordó.

En esa frase aparece también una parte esencial de su propia historia.

Porque antes de los premios, de Brasil y del Teatro Colón estuvieron los primeros intentos. Los movimientos que no salían. Los viajes. Los ensayos. La disciplina. La insistencia.

Primero hubo que animarse a dar el paso.

El alumno que volvió como maestro

La presencia de Marijó durante el seminario terminó de cerrar un círculo iniciado muchos años atrás.

Ella fue quien acompañó a Lihuen desde los tres años y quien ahora pudo recibirlo nuevamente en Larroque, pero desde otro lugar.

Frente a ella ya no estaba solamente aquel niño que comenzaba a descubrir la danza.

Estaba el bailarín que había recorrido escenarios, obtenido premios y llegado al Teatro Colón.

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Por eso Lihuen no dudó al hablar de ella:

“Eternamente agradecido.”

Su regreso también tuvo un mensaje para quienes hoy están comenzando.

Durante el encuentro, les contó a las alumnas que él también había empezado allí, que también tuvo dificultades y que muchas de las cosas que hoy domina fueron alguna vez desafíos.

La enseñanza fue sencilla, pero poderosa:

sí se puede.

Una luz que vuelve a casa

Hay una curiosidad que parece encontrar un significado especial en esta historia.

El nombre Lihuen, de raíz mapuche, aparece asociado a conceptos como la claridad, el amanecer y la luz.

Y quizás haya algo de esa imagen en su recorrido.

La luz de un niño que comenzó a bailar a los tres años.

La luz que atravesó escenarios y fronteras.

La luz que llegó hasta el Teatro Colón.

La luz que brilló en Brasil.

Y la luz que, después de recorrer otros caminos, decidió volver a casa.

Porque llegar lejos también implica recordar de dónde se partió.

Lihuen salió de Larroque para perseguir una vocación y construir una carrera. Hoy continúa recorriendo ese camino, pero cada vez que vuelve trae consigo algo más que experiencia: trae una historia que puede servir de inspiración para quienes recién comienzan.

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Quizás el próximo escenario esté nuevamente en Buenos Aires.

Quizás sea en otro país.

Quizás todavía no tenga nombre.

Lo que sí tiene nombre es el lugar donde comenzó todo.

Larroque.

Y allí, donde alguna vez un niño de tres años dio sus primeros pasos, hoy un bailarín vuelve para enseñarles a otros que todavía queda mucho por bailar.

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